
Soy bastante pesimista, pero jamás pensé que algo presentado en el SEMA pudiese llegar a tanto (incluso habiendo cercanos precedentes).
Mustardo, como por ahí le llaman (que por cierto rima con cardo, petardo y bastardo), es la genial repugnante idea que un tal John Haugh of Cleveland de Ohio (que habrá que buscar en la guía telefónica…). Se trata de un Lamborghini Gallardo con una carrocería de Ford Mustang.
De hecho, el modelo italiano lo conserva todo: motor (en posición central), interior… pero se nota que su diseño no convencía a este desalmado americano y quiso barrer para casa cometiendo a su paso una tropelía que los aficionados a los deportivos italianos y a los muscle-cars americanos tardarán en olvidar.
Si Ferruccio levantara la cabeza…



Vía | Diariomotor
Más información | The Mustang News
Que risa me da el nombre… mustardo… xDDDDDDD Eso si, yo le pegaba un capón al creador.