19 abril 2016 Cabrios, Deportivos, Gama / versiones

En estas fechas en las que se cumple el vigésimo aniversario del lanzamiento del Mercedes SLK, la compañía de la estrella presenta el nuevo Mercedes SLC. Como te habrás dado cuenta, el nombre del roadster alemán también cambia después de las modificaciones que la marca ha llevado en muchos de sus modelos. Pero como vas a descubrir a continuación, no sólo cambia su nombre.

En cuanto al diseño, el frontal recoge la nueva imagen de marca dando una gran importancia a la gran estrella ubicada en la parrilla de efecto diamante y custodiada por una robusta franja horizontal en tono plateado. Los trazos curvados están presentes en todo el frontal, tanto la citada parrilla como en el paragolpes, en las distintas generosas tomas de aire y en los faros. Esto da un toque agresivo y musculoso, haciendo ver que el Mercedes SLC no es un roadster tranquilo, sino un deportivo de verdad.

En la vista lateral, las formas son más suaves aportando una imagen más aerodinámica donde ya no está tan presente esa sensación atlética. Como en todo buen descapotable de tracción trasera, el capó es muy alargado y el parabrisas se extiende para proteger de forma correcta al habitáculo. En cuanto a las llantas, ofrecen nuevos diseños y están disponibles en tamaños de 16, 17 y 18 pulgadas.

Al igual que en el frontal, su zaga es ahora bastante más estilística que en las primeras generaciones del anterior Mercedes SLK. En el SLC se combinan las líneas rectas de la tapa del maletero con las formas curvas del paragolpes y de las salidas de escape que, por cierto, se encuentran integradas en el bajo difusor de color negro.

El techo retráctil, que no es una capota de lona como en otros roadster de la competencia sino de material duro, ahora permite plegarse o desplegarse a unas velocidades de hasta 40 km/h.

Pasamos al interior, donde vemos que Mercedes ha hecho un buen trabajo integrando, además, la pantalla principal con 7 pulgadas en la consola central; no como en otros modelos donde parece que han “pegado” una tablet. A través de ella se controla todo el sistema de audio, navegación, configuración de distintos parámetros y demás. También dispone de cinco modos de conducción para elegir según nuestras preferencias en cada momento, aunque no se oferta de serie en todas las variantes.

Visualmente los materiales parecen ser de buena calidad con molduras en aluminio, tapizados de cuero y un volante de corte deportivo. Además, existen multitud de posibilidades de configuración como, por ejemplo, un volante aún más deportivo forrado en napa con la parte inferior plana y costuras en rojo. Todo ello, eso sí, pasando antes por caja y realizando un desembolso extra.

Mercedes-Benz SLC, R 172, 2015

En cuanto a la gama mécanica, el Mercedes-Benz SLC está disponible con tres motorizaciones de gasolina con cuatro cilindros y una diésel también tetracilíndrica. La familia de gasolina está representada por el SLC 180 de 156 caballos, el SLC 200 de 184 y el SLC 300 de 245 caballos. A estos tres hay que sumar un cuarto motor firmado por AMG con la denominación SLC 43, que con sus 6 cilindros en V y sus tres litros de cubicaje eroga 367 caballos. La única variante de gasoil es el SLC 250 d, que rinde unos nada despreciables 204 caballos homologando un consumo mixto de 4,4 litros a los 100 kilómetros.

El descapotable biplaza de la multinacional alemana Mercedes cuenta con un gran abanico de asistentes a la conducción y sistemas de seguridad. Entre todos ellos podemos citar, entre otros, Collision Prevention Assist Plus, faros LED adaptativos, luces de carretera automáticas, control de ángulo muerto, aviso de cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales viales, cámara de marcha atrás y un largo etcétera.

El más potente de todos los SLC, es el Mercedes-AMG SLC 43. Como te habíamos citado anteriormente, esta variante utiliza un propulsor de 6 cilindros en V y 3.000 centímetros cúbicos sobrealimentado. Rinde 367 caballos y un par motor de 520 Nm. Éste se asocia al eficiente cambio 9G-Tronic que, como su propio nombre indica, dispone de 9 velocidades. Acelera de 0 a 100 en sólo 4,7 segundos, mientras que puede circular a una velocidad máxima limitada electrónicamente de 250 km/h. Por otro lado, el consumo homologado en esta versión de altas prestaciones se sitúa en sólo 7,8 litros cada 100 kilómetros, por lo que necesita 0,6 litros menos que el modelo al que reemplaza, el SLK 55.

Mercedes-Benz SLC, R 172, 2015

Su chasis ofrece una puesta a punto específica y, si eres un conductor muy exigente, puedes escoger el paquete AMG Ride Control que adapta las suspensiones e incorpora un diferencial autoblocante para mejorar el dinamismo.

Para parar a este auténtico deportivo hace falta un potente equipo de frenos. Por eso, el SLC 43 cuenta con discos ventilados y perforados que son atacos por unas enormes pinzas de aluminio.
En definitiva, el Mercedes SLC es un auténtico roadster que con total seguridad sacará sonrisas a todo el que lo conduzca en cualquiera de sus versiones.

La marca aún no ha ofrecido el listado de precios oficiales para el mercado español aunque, para hacernos una idea, la variante más económica (SLC 180) partirá en Alemania desde los 35.000 euros y las más prestacional (SLC 43) desde los 60.000 euros.

Fuente | Mercedes


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