12 octubre 2012 Compactos, Fotos, Gama / versiones, Pruebas

Hacía tiempo que en Highmotor no probábamos un modelo compacto por eso estos días os traemos la versión cinco puertas del Chevrolet Cruze. Aunque sí es cierto que por sus dimensiones, unos 4510 mm de largo, se sitúa como uno de los más grandes dentro de este segmento.

Nuestra unidad en concreto montaba el motor diésel más pequeño, el 1.7 VCDI de 130 CV de potencia caracterizado por unas prestaciones más que suficientes y unos niveles de consumo ajustados.

Motor y prestaciones

Como ya os comentaba nuestro Cruze equipaba el motor 1.7 VCDI que, a diferencia del resto de propulsores diésel de la marca, no tiene su origen en VM Motori. Su potencia se sitúa en los 130 CV con un par máximo de 300 Nm lo que sin duda mueve con bastante facilidad al Cruze y se presenta como una alternativa para aquellos conductores que no necesiten la potencia ni la respuesta extra del 2.0 VCDI con 163 CV de potencia y 360 Nm.

Toca ahora arrancar el motor y ponernos al volante. Como buen motor diésel que es, notamos que todo su potencial llega a partir de las 2.000 r.p.m. siendo bastante progresivo en todo momento. Además el 1,7 VCDI, que también lo podemos encontrar en el Opel Astra, permite que el Cruze pueda llegar a los 100 Km/h desde parado en unos 10,3 segundos, pudiendo pisar el pedal de acelerar hasta que el velocímetro se sitúe cerca de los 200 Km/h, unas cifras más que respetables para el segmento en donde se sitúa.

Si vamos a conducir por carretera su comportamiento es bastante correcto ya que nos permite realizar un adelantamiento o maniobra sin ninguna dificultad, mientras que en autopista sus recuperaciones son bastante aceptables. Por otro lado para la ciudad cuenta con el ya conocido sistema Start/Stop que permite apagar el motor cuando el vehículo este parado y que disminuye las cifras de consumo.

En cuanto al cambio equipaba una transmisión manual con seis relaciones con un tacto agradable y un cambio de marcha preciso. Además, como ya veremos más adelante, si somos capaces de “jugar” con ella podemos conseguir un consumo más reducido. Para cerrar este apartado acerca del motor, Chevrolet completa su oferta con la incorporación de otros dos propulsores gasolina: un 1.6 de 124 CV y un 1.8 de 141 CV.

Comportamiento

Por sus dimensiones el Cruze está pensado para que su hábitat natural sea la carretera y autopista por ello su comportamiento también está orientado también hacia ello. Así notamos que tiene unas suspensiones que buscan el máximo confort de marcha y que permite absorber las imperfecciones que podamos encontrar en el asfalto. Todo ello unido a que el motor circulando a 120 Km/h se sitúa relajadamente por encima de las 2.100 r.p.m., permiten una conducción por autopista agradable. También un habitáculo bien insonorizado garantiza que apenas ningún ruido, ni aerodinámico ni del motor, se cuele al interior.

Si nuestro destino se encuentra en una carretera con curvas no saldremos decepcionados de nuestro Chevrolet Cruze ya que aunque no estemos ante un modelo destinado para el máximo disfrute en estas carreteras su chasis rígido impide el excesivo balanceo, facilitando las salidas en las curvas y pudiendo llevar al Cruze a una conducción más alegre, incluso podemos desactivar el ESP desde un botón situado cerca del cambio de marcha. Sin embargo un factor sí que echaremos de menos es que la dirección sea algo más dura ya que esto nos transmitiría una mayor precisión.

Al llegar a la ciudad el Cruze se muestra aceptable gracias principalmente a un ángulo de giro que contrarresta, en cierta medida, sus dimensiones más elevadas que la media de los compactos y que le permiten callejear sin ningún tipo de problemas. Sin embargo como veremos en la segunda parte de la prueba cuenta con un handicap importante ya que su diseño hace que la visión por el retrovisor interior sea muy limitada, necesitándose, casi indispensablemente, de un sistema de sensores traseros que nuestra unidad montaba.

En cuanto a los frenos se mantiene dentro de los parámetros habituales ya que frenan si problemas a nuestro Cruze y no acusan una fatiga elevada en condiciones normales de conducción. Su recorrido es típico con una primera fase de actuación más leve para luego, en caso de necesidad, actuar de forma directa.

Consumos

Entramos en uno de los apartados que a día de hoy son más significativos ya que los altos precios de los carburantes nos llevan cada vez más a fijarnos en las cifras de consumo por encima de otras cualidades que pueda tener cualquier modelo.

En este caso el Chevrolet Cruze se muestra bastante competitivo ya que presenta una buena relación entre prestaciones y consumos. Así en nuestro recorrido habitual de prueba en autopista, pudimos sacarle un consumo de unos 5 litros por cada 100 Km, puesto que al mantener una conducción económica se puede exprimir al máximo el motor diésel 1.7 VCDI con 130 CV de potencia.

En carretera la cifra se eleva un poco que con respeto a la conducción en autopista pero siempre se puede mantener cifras bastante respetables en torno a los 5,8 litros por cada 100 Km. Por último nos toca hablar del consumo en ciudad en donde ayuda mucho el sistema Start/Stop y permite sacar un consumo de 6,3 litro por cada 100 Km.

Por lo tanto estamos ante un modelo que puede competir con los compactos del resto de marca ya que el Cruze nos ofrece una gran habitabilidad con un motor con una buena relación entre prestaciones y consumo. En la segunda parte de esta prueba hablaremos tanto del diseño exterior del Cruze 5p y, además os informaremos de los precios y equipamiento disponible.

Fotos | David Taboada


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  1. Chevrolet Cruze 5p 1.7 VCDI, prueba (diseño exterior, equipamiento, precio y valoración general) 15 octubre 2012

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