17 diciembre 2011 Compactos, Fotos, Pruebas

Ayer os presentamos al nuevo vehículo que hemos probado para vosotros, se trata del Citroën C4 diesel, para ser más concretos el 1.6 HDi de 112 CV asociado a una caja de cambios manual pilotada (CMP) de seis relaciones. La versión que probamos la podemos considerar como ecológica, lleva el denominativo e-HDi y entre otros sistemas, incorpora el start&stop para reducir el consumo.

En la primera parte tenéis todos los detalles sobre el motor, sus prestaciones, y también, comportamiento y consumos. Ahora en esta segunda parte nos toca hablar del diseño exterior (que ha cambiado radicalmente con respecto a la anterior generación) y del interior (que ahora goza de una mayor calidad).

Diseño exterior

Cambio radical hacía un diseño más conservador e incorporando algunos rasgos del lenguaje de diseño que ya están presentes en otros modelos de la marca del doble chevrón. Si lo comparamos con la anterior generación, tenemos un frontal completamente nuevo que incorpora elementos, como la renovada parrilla central, que están presentes en otros modelos de la firma francesa.

Los faros cuentan con luces diurnas de bombilla, y opcionalmente, podemos disponer de los faros bi-xenón. Nuestra unidad disponía de los faros halógenos de serie, los cuales ofrecían una iluminación correcta en todo momento y disponían de la función de iluminación auxiliar con los antinieblas al girar el volante.

En la zaga, rompe de nuevo con la estética de la generación anterior, y de nuevo apuesta por un lenguaje de diseño más medido y conservador, al mismo tiempo que destacan las líneas de diseño y las defensas más marcadas. Hay un detalle que está presente en todos los C4, el alerón trasero es bi-color, la parte más cercana a la carrocería es del mismo color que ésta, pero la parte final siempre es negra.

Un elemento que destaca bastante es el techo de cristal panorámico, que además en nuestro modelo de color blanco, una combinación llamativa y además el techo ofrecía mucha luminosidad interior. Finalmente tenemos las ruedas, con unas llantas bastante llamativas que dan sensación de modernidad e incluso le aportan un toque deportivo, mientras que los neumáticos eran unos Michelin Pilot Sport 3 (curioso en un coche con orientación eco) y con unas medidas 225/45 R18 más propias de un deportivo que de un compacto.

Precisamente por el tamaño de la llanta usada, yo creo que se podría reducir algo más el consumo si se usara la de serie de 16 pulgadas y con neumáticos de baja resistencia a la rodadura.


Diseño interior, acabados y calidad de los materiales

Dejamos el aspecto exterior y nos centramos en ver ahora qué ha cambiado por dentro, es decir, todo. El salpicadero se ha rediseñado completamente desde los mandos hasta los materiales usados con un resultado final de mayor calidad y un diseño más organizado, más tradicional y un volante normal (diciendo adiós al curioso volante de centro fijo que usaban los anteriores C4).

Destaca la reorganización de mandos en la consola central, con todo más ordenador y accesible, además se ha cambiado la instrumentación inspirándose claramente en la del Citroën C5, incluso podemos cambiar el color de la instrumentación. El climatizador es idéntico al usado en la berlina francesa, estando en una posición más accesible que el anterior, mientras que el volante ahora es convencional e integra los mandos del audio dentro del volante y no con mandos auxiliares externos de dudosa calidad (algo que era habitual en los modelos PSA).

En el otro lado de la balanza tenemos las levas para manejar el cambio, que estaban hechas de un material plastico que desentonaba con el resto del conjunto.

Si hablamos de espacio interior, por un lado tenemos las plazas delanteras, con asientos cómodos y que disponían de una buena sujeción lateral (asientos en acabado Exclusive con tela-cuero) con función de masaje y apoyo lumbar eléctrico. En ellas hay espacio suficiente para la cabeza, incluso si medimos cerca de los 1,80 metros iremos cómodos, al igual que también hay suficiente espacio para los pies.

En las plazas traseras tres adultos pueden viajar sin problemas, puesto que los asientos son bastante cómodos, incluso la plaza central es relativamente cómoda. El espacio para la cabeza es suficiente para una persona de estatura media, al mismo tiempo, que el espacio para los pies es correcto.


Maletero y huecos

En este punto de las pruebas siempre analizamos los huecos y guanteras de las que disponen los coches que probamos, algo importante, porque a veces queremos dejar nuestro móvil o unas llaves y no tenemos donde hacerlo. Este no es el caso del C4, puesto que roza la practicidad de un monovolumen en este aspecto, dispone de una generosa guantera principal, grandes guanteras en las puertas y después huecos en el tren central.

En cuanto al maletero, dispone de una capacidad de 408 litros, una cifra correcta e incluso más próxima a algunas berlinas de tres cuerpos que a un compacto. Además podemos aprovechar bastante bien el espacio de carga al contar con formas regulares.

En la tercera parte de la prueba nos centraremos en el equipamiento del coche, los precios y nuestra valoración general sobre el modelo, un coche que realmente ha supuesto un salto cualitativo en lo relativo a calidad, equipamiento y motores.

Fotos | Diego G. Moreira


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