7 julio 2011 Fórmula 1, Normativa

Los Indy Car norteamericanos fueron durante años, la más seria competencia que la Fórmula 1 tenía en el mundo, durante el período en que los monoplazas americanos encontraron otros mercados para presentarse, como Japón, Brasil o el continente europeo.

Las divisiones entre los que controlan a los monoplazas americanos y todo el grupo comercial que nuclea a los Indy Car hizo que las cosas no pasaran a mayores, aunque sin duda dejó huella. Es por ello, que Ecclestone encabeza un extraño movimiento de oposición al motor V6, en el que incluso promete volcar a todos los promotores de circuitos, a favor de cambiar las carreras de Fórmula 1 por las de Indy Car.

Pero la teoría de Ecclestone y sus “discípulos” no tiene asidero por ningún lado, por más que los Indy puedan resultar aún más atractivos en circuitos europeos o que un fututo motor V6 no suene igual a los actuales V8. La prueba está en que los motores diésel, que no son precisamente motores V8 o V10 que giran a 18.000 RPM, dominan ampliamente el gusto de los espectadores y el espectáculo en las Le Mans Series, con Peugeot y Audi. ¿Ha perdido atractivo por haber introducido motores diésel? Al contrario, lo ha ganado.

Pero ahora viene la parte que no gustará a Ecclestone y que posiblemente sea el motivo real para que los promotores estén mirando hacia la Indy Car. Organizar una carrera de Fórmula 1 cuesta muchas veces más que organizar una de Indy. Y Ecclestone se lleva gran parte de las ganancias.

El problema es que siendo el negociante que es, no le costará mucho trabajo tener armado todo un calendario con coches de Indy en cuestión de días. ¿Tendrá futuro el motor V6 entre tanta polémica?

Vía | ESPN F1


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  1. Bitacoras.com 7 julio 2011

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