11 abril 2011 Fórmula 1, Opinión

final-malasia.jpg

Poco, muy poco, es lo que se vió en Malasia para llenarnos el ojo. Una de las carreras más artificiales de los últimos años, con la Fórmula 1 dependiendo de estrategias o de algún arranque de impotencia, como el de Alonso, para mantenernos entretenidos. Las modificaciones reglamentarias claramente no están ayudando y seguimos viendo carreras anodinas sin una pizca de nada.

Con un coche que claramente tiene mucha más ventaja de la que tenían los Virgin en 2009, el de Vettel, poco se puede hacer. Está bien que los Renault taponaron a varios que hubieran podido con Vettel en la salida, o al menos acercársele, pero no es posible que un solo coche tenga tanta ventaja por sobre el pelotón intermedio y que otros más estén girando 4 y hasta 5 segundos más lentos por vuelta.

Tampoco es posible que involuntariamente estemos esperando lluvia para que la carrera llame la atención porque no es algo normal en un evento deportivo. Al respecto, alguna vez Ecclestone ha definido, -¿involuntariamente o con intención?- muy bien el sentir de todos: si fuera por mí, que llueva en todas las carreras.

Creo que ha llegado la hora de un replanteamiento en profundidad de lo que se ha convertido esta Fórmula 1 y de lo que realmente queremos ver. Sugiero que las opiniones de los que seguimos a la Fórmula 1, en todas la carreras y desde hace mucho tiempo, sean escuchadas y que la FIA se base en ellas para los cambios técnicos o de reglamento, de ser posible. Nosotros, los espectadores, no pedimos DRS, ni KERS, ni neumáticos que se derriten con solo mirarlos. Solamente queremos que la Fórmula 1 sea una carrera de coches y de pilotos de carne y hueso y no una competencia entre ingenieros de pista o de neumáticos.


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *