16 marzo 2013 Fórmula 1, Opinión

Como hemos visto, las condiciones para clasificar no eran las mejores, a lo que ha seguido una suspensión de las dos últimas sesiones clasificatorias que nos ha dejado con las ganas de ver a los pilotos haciendo lo que mejor saben hacer: pilotar.

Hay que ponerse en los zapatos de los pilotos quienes han tenido que conducir en una pista anegada, sin puntos de referencia, con baja visibilidad, con coches que son indominables en este tipo de condiciones y con una falla generalizada del sistema de telemetría que ha dejado a todo mundo “a oscuras”. Puedo llegar a comprender el entorno, pero no justifico que se haya suspendido la Q2 y Q3 para mañana.

¿Por qué? Muy simple. Un piloto de Fórmula 1 está entrenado para competir en cualquier condición y para ir rápido en cualquier condición y con cualquier coche. Entiendo que a lo que más podemos aspirar el 99% de los que vemos las carreras es a conducir un simulador, cómodamente sentados en el sillón de casa, o a verlas por televisión mientras los pilotos se juegan la vida. No sabemos qué es lo que ocurre tras bambalinas y lo que pasa por las cabezas de 22 pilotos. Lo entiendo. Pero no entiendo que se deje en ascuas a millones de aficionados porque había mucha agua sobre la pista. Para eso están los profesionales del mundillo, los ingenieros de pista, los aerodinamicistas y por ello existen los neumáticos de lluvia extrema y por ello los pilotos deben demostrar que tienen “oficio”, que ya ganan mucho dinero por cierto por pilotar coches de Fórmula 1.

Señores, estos son gajes del oficio. Ser piloto es un trabajo que no debería suspenderse por lluvia, como la mayoría de los trabajos que todos nosotros tenemos. Así como un encuentro de fútbol no se suspende por lluvia, los pilotos también son deportistas, que comen y duermen las 24 horas en medio de la Fórmula 1. Se entrenan en simuladores, reciben alimentación especial, entrenamiento técnico y solo se ocupan de atender a los medios a través de sus representantes, con contadas entrevistas al año y la mayoría de ellas controladas por la FIA o por el equipo. Solo se ocupan de pilotar y nada más. ¿Por qué no se les permite competir con lluvia torrencial y por qué se han aburguesado hasta el punto de conformarse con la suspensión de dos sesiones completas de clasificación?


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