26 julio 2012 Circuitos, Fórmula 1

Puesto el gran protagonismo que ha tenido el clima en casi todas las carreras del campeonato, exceptuando la que se ha hecho en un clima desértico como la de Bahréin, vamos a ver qué nos tiene reservado la madre naturaleza para el GP de Hungría a celebrarse en el Hungaroring el próximo domingo.

El día de mañana comenzamos los entrenamientos con una alta temperatura en la pista que orillaría los 31 grados, además de que se han pronosticado lluvias aisladas en la zona. Vale tener en cuenta que el GP de Hungría es una de las carreras más calurosas para los pilotos y los coches, no solo por la alta temperatura, sino porque es un circuito lento que no permite una refrigeración adecuada.

El día de la clasificación no lloverá, pero seguiremos con intenso calor. Será el momento en que los compuestos de neumáticos jueguen un papel importante en los tiempos que definirán la parrilla de salida. Pero habrá que tener en cuenta un factor más: el día domingo podría llover y cambiar por completo todos los planes en los reglajes del día sábado.

Las probabilidades de lluvia para el domingo son del 60%, en forma de tormentas dispersas. Se sabe que el asfalto del circuito húngaro es muy deslizante incluso en seco, por lo que la lluvia pondrá un aliciente más que interesante para la carrera. Y casi podría decirse que se repite la misma situación que el año pasado, en donde Jenson Button consiguió imponerse a Sebastian Vettel bajo una pertinaz lluvia.

Vía | Weather Channel


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  1. Bitacoras.com 26 julio 2012

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