28 febrero 2010 Escuderías, Fórmula 1, Opinión

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Acabadas las pruebas de pretemporada y ya entrados en la recta final para la salida del GP de Bahréin, vale la pena analizar con un poco de detenimiento a Lotus y Virgin Racing, las manzanas podridas de la Fórmula 1. No porque haya estado mal que entraran equipos nuevos a la competencia, sino porque todo el proceso fue un gran fail.

Después de repasar los tiempos de vuelta desde los ensayos de Jerez, hasta los del día de hoy, ambos coches estuvieron siempre al menos a 5 segundos de la cabeza; esto es a años luz hablando en términos relativos a la Fórmula 1. Podremos decir que como todo coche completamente nuevo, hay cosas que resolver y problemas que se van a presentar, pero creo que la diferencia ya es demasiada, como para que se prendan muchas luces rojas en los instrumentos de la FIA.

Aquejados por problemas de aerodinámica, problemas hidráulicos, falta de repuestos para reparar un alerón trasero destrozado (en el caso del Virgin el viernes), no hay posibilidad alguna de recuperación en las primeras carreras, al menos.

Y no quiero ni pensar lo que va a ocurrir cuando Campos Meta se presente en la pista (si es que alguna vez lo hace), o USF1 o la intrépida Stefan GP. Me temo que serán más de cinco, los segundos de diferencia por vuelta. ¿Estaremos regresando a los tiempos de los Andrea Moda, EuroBrun y algunos otros que hacían el ridículo en la pista?

De seguir así, bien podríamos dividir a la Fórmula 1 en dos categorías que compitieran en la misma carrera, así como lo hace el FIA GT…


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  1. Bitacoras.com 28 febrero 2010

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