30 marzo 2012 Escuderías, WRC

Uno de los más enojados contra las condiciones del clima en Portugal, contra las verdaderas trampas en que se habían convertido los tramos y, principalmente, contra sus pilotos ha sido Christian Loriaux, jefe técnico del equipo Ford. A su juicio, tanto Latvala como Solberg desaprovecharon una oportunidad perfecta para acortar diferencias con Citroën, adueñarse de la carrera y dejar sin posibilidades a Hirvonen.

Nos dieron una gran posibilidad de seguir vivos en este Rallye y la tiramos por la borda. Y dos veces. El campeonato(sic) ya había terminado para nosotros y nos dan esta gigantesca oportunidad cuando Seb (Loeb) arruina su rallye y todo lo que nuestros pilotos tenían que hacer era rodar tranquilos. Sabían que podían controlar a Mikko, lo sabían. Todo lo que había que hacer era mantenerse en el camino.

No hay duda de que una cosa es estar encima del coche, con los caminos anegados, envueltos en una espesa niebla (tanto afuera como adentro del coche, como lo han descrito algunos pilotos) y con arroyos que literalmente se desbordaron; otra muy distinta es estar viendo la carrera. Loriaux puede que tenga algo de razón, pero las malas condiciones se abatieron sobre el camino en cuestión solo de minutos, cualquier planificación previa hubiera quedado inmediatamente sin efecto.

Ok, es fácil decir que solo tenían que aguantar en el camino y estoy seguro que las condiciones eran terribles, pero muchos de los otros coches llegaron. Era cuestión de supervivencia, solamente. Despupes de que Jari se fue afuera, Petter tenía 20 segundos sobre Mikko, podía haber levantado. Es un desperdicio tan grande de una oportunidad de voltear el campeonato, lo teníamos en bandeja de plata. Pero hemos tirado la bandeja a la basura y le hemos puesto fuego al cubo de basura.

Vía | Autosport


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  1. Bitacoras.com 30 marzo 2012

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