21 agosto 2012 Escuderías, Fórmula 1, Historia

¿Cuál crees que es el mejor monoplaza de Fórmula 1 jamás creado? Para muchos sin duda sería el Ferrari F2002 con el que Schumacher arrasó, otros pensarían en el Red Bull RB7 de Sébastien Vettel y varios más tendrían su propia opinión. En lo referente a mi, no tengo duda alguna, el McLaren-Honda MP4/4 es mi elegido.

Lo cierto es que muchas veces pienso en lo poco valorado del McLaren-Honda MP4/4, en parte gracias a la gran figura de Ayrton Senna, piloto con el cual logró su mayor éxito en 1988. ¿Crees que Senna vencía por su calidad? Sí, poner en duda el talento del brasileño es algo que jamás se me pasará por la cabeza, pero creo sinceramente que lograr 15 victorias en 16 carreras es debido no sólo a una gran figura, sino también a un monoplaza diseñado con ingenio y que daría a la marca un periodo de éxito hasta ahora, irrepetible.

Gran parte de la evolución de McLaren respecto a 1987 venía gracias a Steve Nichols, ingeniero que la marca británica fichaba para sustituir a Barnard. También realizaban cambios en la figura del director técnico de diseño, contratando a Gordon Murray. En este punto empezaban la revolución de la Fórmula 1.

El señor Murray estaba seguro que reduciendo la altura del automóvil mejoraría el flujo de aire hacia el alerón trasero, generando mayor fuerza hacia abajo, tal como lo haría la reducción del centro de gravedad. Estos cambios además iban a permitir la introducción de un motor compacto que podía ser montado muy abajo hacia el alerón trasero y la reducción del tamaño de los tanques de combustible, los cuales pasaban de 195 a 150 litros. Con estos cambios el nuevo McLaren-Honda MP4/4 alcanzaba la cifra de sólo 540 kilogramos de peso.

Pero para triunfar de la manera que lo hizo el McLaren, hace falta también un buen propulsor. El equipo británico firmaba una colaboración con Honda para montar los motores japoneses en su monoplazas. Así, el nuevo proyecto de Murray utilizaba un RA186-E V6 biturbo de 80 grados de 1.5 litros y 24 válvulas en posición central, rindiendo hasta 685 caballos de potencia a 12.500 rpm y con la presión máxima permitida, 2,5 bar.

Con todos estos ingredientes y dos pilotos de bandera, Ayrton Senna y Alain Prost, McLaren conseguía el título de pilotos y constructores, logrando la pole position y la victoria en 15 de las 16 carreras del calendario. La única mancha de 1988 se producía en el circuito de Monza, donde Alain Prost se retiraba con problemas en el motor y Ayrton Senna sufría un choque con Judd de Jean-Louis Schlesser.

Con un gran trabajo realizado durante esa temporada, McLaren iba a poder vivir y disfrutar de su monoplaza un par de años. En 1989, 1990 y 1991, Prost y Senna por dos veces le daba a la marca los mayores logros de su historia con el MP4/5, MP4/5B y el MP4/6. En 1992, la muerte de Ayton Senna ponía punto y final al proyecto más exitoso de los británicos en la Fórmula 1.

Vía | Taringa & TodosobreF1


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

2 comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 21 agosto 2012
  2. Honda y McLaren, la historia de un exitoso binomio en la Fórmula 1 2 noviembre 2014

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *