14 agosto 2012 Historia, Pilotos, WRC

El salón de la fama de Recta de Meta vuelve a abrirse para recibir a Philippe Bugalski, un piloto francés que será recordado como uno de los últimos especialistas en asfalto, con un estilo de conducción agresivo y con un palmarés no muy extenso pero sí selecto y especial.

Los comienzos de Philippe no serían nada fáciles. El piloto galo iba a tardar 10 años desde su debut en 1982 en contar con un vehículo en condiciones, el Lancia Delta HF Integrale. Previamente había hecho sus pinitos con el Volkswagen Golf GTi y el Renault 21 Turbo, vehículos con los que participaría en el Rally de Monte-Carlo y el Tour de Corse, adquiriendo una experiencia fundamental en sus futuros logros.

Pero como ya hemos adelantado, hasta 1992 no llegaría la primera gran oportunidad de Bugalski. Lancia anunciaba el fichaje del intrépido piloto de Vichy. Los resultados no se harían esperar, Philippe lograba terminar quinto en Monte-Carlo y lograba su primer podio mundialista en el Tour de Corse al finalizar tercero. Además, su victoria en el Rally Mont-Blanc le ayudaba a empezar a labrarse un nombre en asfalto.

Sin embargo, la retirada de la marca italiana, dejaba al francés un poco colgado, viéndose obligado a emigrar al Campeonato Francés de rallyes. En esta nueva etapa, Bugalski pilotaría el Renault Clio Maxi, perteneciente a la categoría de 2 Litros, logrando no sólo convertirse en el campeón, sino que su grandes actuaciones en asfalto acabarían abriéndole la puerta de un equipo oficial en el campeonato del mundo de rallyes .

Citroën era ese fabricante que fichaba a un piloto de casa para su nuevo proyecto, el Xsara Kit-Car. La marca francesa depositaba su confianza en Bugalski para conseguir el título en el campeonato francés de rallyes, a la vez que permitía su participación en todas las pruebas de asfalto mundialistas. Los éxitos no se harían esperar, Philippe lograba encadenar tres títulos consecutivos del nacional de su país en 1998, 1999 y 2000, a la vez que conseguía los mayores éxitos del Xsara Kit-Car en el mundial.

Con dos victorias en 1999, Bugalski se convertía en una leyenda del mundo de los rallyes. Sus espectaculares actuaciones en el Tour de Corse y el Rallye Costa Brava, convertían al francés en uno de los grandes especialistas en asfalto, un piloto de los más queridos en Citroën y que siempre estará en el recuerdo de la marca del doble chevrón.

En la siguiente temporada, su papel se centraría en competir con el nuevo Citroën Saxo Kit-Car, a la vez que desarrollaba el Xsara WRC, vehículo con el que también conseguiría en 2001 subir al podio del Rally de San Remo en Italia. Su última aparición mundialista data del 2003, temporada en la que participó en cuatro pruebas, firmando su adiós con un décimo puesto en el Rally de Cataluña.

A partir de ese momento, Bugalski se convirtió en el piloto comodín de Citroën, dedicando su vida a ayudar en el desarrollo del C4 WRC y el DS3 WRC. También pudimos disfrutar del francés en alguna que otra exhibición y como no, dando consejos a todo aquel que tuviera tiempo para escuchar a un auténtico quemado de los rallyes.

Desgraciadamente, la mala suerte de una fortuita caída desde lo alto de un árbol, ha querido que no podamos seguir disfrutando de la sabiduría de uno de los últimos especialistas del motor. Esta es nuestra manera de despedirnos de Bugalski, dedicándole un hueco en nuestro Salón de la fama.

Vía | Auto1magazine


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  1. Bitacoras.com 14 agosto 2012

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