27 marzo 2012 Escuderías, Fórmula 1, Pilotos

Hay problemas dentro de Red-Bull; cuando no se puede ganar, hasta el problema más insignificante es usado como detonante para un problema mayor. En este caso, el centro de la tempestad será Sebastian Vettel, ya que ha desobedecido las ordenes del equipo que le ordenaban que abandonara la carrera.

Los mensajes del equipo son muy confusos. Llegado cierto momento del GP de Malasia, su ingeniero de pista le ordenaba casi desesperadamente que detuviera el coche. Unos segundos después le decían que continuara, para después volver a repetirle que abandonara la carrera debido a las altas temperaturas en los frenos.

Como Vettel estaba teniendo problemas con la radio, evidentemente el alemán no ha escuchado los mensajes que le han comunicado. Sin embargo, se ha visto como el equipo recurría al viejo sistema de carteles de aviso mostrados en el muro de los pits. Vettel ha preferido continuar, terminando en un puesto no puntable, solo por “ver la bandera a cuadros”.

Con respecto a qué era lo que ocurría en el Red-Bull hay opiniones divididas; se dice que era un problema de temperatura de frenos, aunque lo más probable es que haya sido un problema de temperatura en la caja de velocidades, toda vez que de haber abandonado la carrera Vettel podría cambiar la caja sin recibir penalización en el GP de China. La casi desesperación notada en el ingeniero de pista lo decía todo.

Por el momento el equipo no ha sido muy comunicativo al respecto, pero se lo espera a Vettel en Milton Keynes para el próximo viernes y al parecer piensan tener una conversación muy en serio con el alemán.

Vía | Speed


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *