29 octubre 2016 Normativa, Seguridad

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Las rotondas son uno de los elementos que encontramos en nuestros desplazamientos que mayor problema nos da a la hora de circular. Tenemos que reconocer que pese a que tenemos una buena colección de ellas en nuestro país, todavía nos cuesta comprender cómo debemos afrontar la circulación en ellas, tanto cuando nos debemos incorporar como cuando estamos dentro de ella. En las autoescuelas se esfuerzan en que los nuevos conductores aprendan a realizar la entrada y la circulación por rotonda de manera correcta, pero los conductores más veteranos podemos vernos en problemas si no lo recordamos bien.

La prioridad en las rotondas

Esto es una de las cosas más básicas a la hora de llegar a una rotonda. La prioridad al acceder a una de ellas es del vehículo que está circulando por ella. Al llegar hay que respetar el ceda al paso y dejar que sea el vehículo que está en la rotonda el que circule sin obstáculos. La prioridad es también del que está en el carril a la derecha del nuestro. No se puede cambiar de carril sin avisar y bloqueando el camino del coche que circula a la derecha. Si hay que parar para salir de la rotonda, algo que tampoco ha de hacerse, el que de debe ceder el paso es el coche que circula en uno de los carriles interiores. El que está más a la derecha no tiene porque ceder el paso, así que es mejor no bloquear su camino.

Uso de los carriles de la rotonda

No hay una norma escrita aunque sí que existen recomendaciones para circular por los diferentes carriles de la rotonda. Por ejemplo, si se debe tomar la primera salida a la derecha o seguir recto, es aconsejable situarse por el carril externo. Si vamos a tomar la salida de la izquierda o hacer un cambio de sentido, hay que situarse en uno de los carriles internos. Y recordar que, a la hora de coger la salida, hay que ceder el paso a los vehículos que circulan por el carril externo. Si no se puede cambiar de carril, es mejor dar una vuelta más a la rotonda y situarse durante ella que parar e interrumpir el tráfico dentro de ella.

conducir en rotonda

Los intermitentes

Parece que dentro de las rotondas no hace falta utilizar los intermitentes, algo que nos ayuda a que los demás nos tengan en cuenta y sepan con suficiente antelación qué maniobra vamos a realizar. No es necesario señalar que continuamos hacia la izquierda, ya que se debe utilizar los intermitentes para señalizar el cambio de carril y, cuando se circule en el carril derecho, al tomar la salida correspondiente.

El sentido común es el que debe mandar siempre a la hora de circular en las rotondas. Antes de entrar, hay que dejar que pasen los coches que circulan por ella, tener en cuenta siempre que el que circula por el carril a nuestra derecha tiene preferencia, porque de no tenerla podemos entorpecer su camino y provocar un accidente, y situarse siempre en el carril que mejor se adapte a nuestro recorrido. Y, sobre todo, nunca pararse en una rotonda, aunque hayamos pasado la salida que buscamos porque se puede producir un accidente.

Fotos | Flickr y Arval


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