18 septiembre 2013 Curiosidades, Deportivos

Hay historias que no tienen final feliz. Es el caso de la que hoy os traemos aquí. Se trata de un hombre muy enfadado que, desencantado con su deportivo alemán, ha decidido acabar con su “relación hombre-máquina”.

Y lo ha hecho de forma tajante, plantándose en la entrada del recinto donde se celebraba el Salón del Automóvil de Frankfurt, y destrozando a golpes su flamante BMW M6.

Recapitulemos. Este empresario alemán compró nuevo en 2008 un BMW M6, por el que pagó más de 120.000 euros. Probablemente, este fue el momento más feliz que vivió con su coche, ya que, desde que lo compró, su coupé de altas prestaciones se ha averiado más de 10 veces, acabando siempre en un servicio oficial BMW, ya sea de Munich o de Italia.
Incluso cuando la marca aseguraba que el vehículo estaba arreglado, nunca ha llegado a funcionar como debería, de forma que siempre acababa dejando tirado a su cada vez más cabreado propietario.

Así, harto de su BMW, se ha decidido a destrozar lo más posible su vehículo ante los ojos estupefactos de los viandantes alemanes. Antes de que llegase un agente de policía, le dió tiempo a destrozar varias ventanillas, faros, pilotos y aletas, dejando un lateral del M6 completamente destrozado.
Esto nos hace recordar al enfadado conductor chino que destrozó su Maserati, o aquel que estampó su Nissan contra el concesionario en el que lo compró. ¿Destrozar el coche es la mejor manera de que las marcas hagan caso a sus propietarios? Eso ya es cuestión de cada uno.

Fuente | Worldcarfans


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  1. Bitacoras.com 18 septiembre 2013

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