1 Nov
Cómo mancillar a Rolls Royce y humillar a Hummer al mismo tiempo

De sobra es sabido para qué se usa el SEMA, y uno de sus usos es sacar a la luz las mayores excentricidades que como bien hemos visto en Highmotor nos pueden resultar llamativas y curiosas o repugnantes y deplorables; esta es del segundo tipo.
Había una frase muy buena que decía algo así como que “mientras los fabricantes europeos intentan que las maderas usadas en sus modelos parezcan plástico, del otro lado del charco tratan de que el plástico se parezca a la madera”. No me quiero meter en conflictos continentales porque yo soy el primero en defender que ambas son dos perspectivas distintas con argumentos muy buenos e igual de válidas, el problema surge aquí, al mezclarlas con el Phantom Hummer.
Agua y aceite, así lo podríamos definir, han hecho de un Hummer H2 lo que siempre ha rechazado ser por propia concepción y han hecho de Rolls Royce una pegatina de quita y pon para darle apariencias burguesas a este coche. La empresa que lo ha hecho no sé qué clase de perturbados mentales tienen entre plantilla de trabajadores, porque ni tienen respeto ni tienen (eso espero) visión comercial.
Pasando casi de forma forzosa a hablar un poco del coche, poco se puede decir salvo que al espíritu del extasis en plástico del malo que “luce” le vendría bien tener una cadena de platino colgando del cuello como bien dicen en Autoblog. Por otra parte la misteriosa joroba del techo en color negro hace presagiar algún detallazo más en el interior del que por suerte nada sabemos.




Vía | Autoblog
Página del preparador | Phantom Hummer










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12/11/2007 - 22:08
[…] Soy bastante pesimista, pero jamás pensé que algo presentado en el SEMA pudiese llegar a tanto (incluso habiendo cercanos precedentes). […]
04/08/2008 - 18:32
[…] ahora se debía quedar con la almohada. Aunque ha habido precedentes bastante directos -vease: Hummer que se hizo Rolls Royce- este es si cabe bastante […]