30 julio 2015 Industria

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El ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, afirmó ayer en declaraciones a la emisora France Info que PSA Peugeot Citroën encontrará más dificultades que Renault para volver a Irán. Es la opinión expresada por los líderes del país de Oriente Medio, entre ellos el ministro de Industria Mohammad Reza Nematzadé, con los que Fabius se reunió este miércoles en Teherán, quienes achacaron su particular inquina hacia el consorcio automovilístico galo a la forma con la que abandonó el mercado local hace cuatro años supuestamente presionada por General Motors.

Esa animadversión la ha corroborado a la agencia Reuters el propio director ejecutivo de PSA, Carlos Tavares. Reconoce que las negociaciones con su socio iraní, el grupo industrial Iran Khodro (IKCO), avanzan a un ritmo inferior al previsto en medio de un clima hostil hacia Francia. El Ejecutivo galo fue especialmente duro con Irán en la definición del Plan de Acción Conjunto y Completo -JCPOA, por sus siglas en inglés- y se mantiene próximo a gobiernos del Golfo Pérsico en conflicto con Teherán.

Según la cadena de televisión Press TV, controlada por la República Islámica, el director general de IKCO, Hashem Yekke Zare, ha exigido a PSA Peugeot Citroën asumir las consecuencias de haberse retirado del país cuando se endurecieron las sanciones económicas y sin haber concluido los nuevos proyectos que planeaba llevar a cabo con su aliada.

Renault-Tondar-90El Dacia Logan se vende en Irán como Tondar 90. Su variante actual luce el emblema de SAIPA y no el de Renault.

En su entrevista con France Info, Fabius describió una actitud menos negativa de Irán con respecto al retorno de Renault. La marca del rombo se marchó a mitades de 2013 para evitar empeorar las relaciones de la matriz Renault-Nissan con Estados Unidos, una decisión forzada por su presidente, Barack Obama, según explicó Tavares, entonces dirigente de la empresa.

La postura de IKCO sugiere que Renault puede sustituir a Peugeot como su principal socio empresarial. El fabricante de Boulogne-Billancourt ensamblaba en Irán el Tondar 90 -versión local del Dacia Logan-, el Mégane II Sédan y el Koleos junto a SAIPA, el segundo grupo automovilístico del país tras IKCO, que comercializaba dichos modelos por medio de su filial Pars Khodro.

Los franceses son solo algunos de los constructores automovilísticos que ya mueven hilos para acceder de nuevo al mercado iraní. El grupo alemán Daimler, Ford y Volkswagen tienen asimismo interés en recuperar su cuota allí y están muy pendientes de las decisiones políticas tras el pacto nuclear con las potencias del 5+1 -Alemania, China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia-.

Vía | Eldiario.es, Les Echos, Reuters y Reuters Francia


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