15 octubre 2012 Cabrios, Coupés, Deportivos, Fotos, Pruebas

Llegamos al final de la prueba de este roadster, durante unas semanas nuestro protagonista ha sido el Mercedes SLK con motor diesel de 204 CV. Toda la información sobre el motor, prestaciones o comportamiento del SLK lo hemos tratado en la primera parte de la prueba.

Lo que más sorprende es el consumo, en carretera ronda los 5 litros a los 100 km. En la segunda parte repasamos el diseño exterior, con el nuevo frontal que es lo más característico y también revisamos el interior, desde la amplitud para dos ocupantes hasta la calidad de los acabados y maletero.

En esta tercera parte nos centraremos en el equipamiento de serie, repasando el de seguridad, y también aquellos elementos opcionales que equipaba nuestra unidad de pruebas y nos parecieron interesantes. Finalmente pondremos el punto final a esta prueba repasando los precios y nuestra valoración general sobre el Mercedes SLK 250 CDI.

Equipamiento

Empezamos el repaso por el equipamiento de seguridad presente de serie en cualquier Mercedes SLK. La dotación en este sentido es bastante completa, y podemos encontrar elementos como: airbags frontales y laterales, arcos de seguridad, control de estabilidad, airbag de cabeza, avisador de pérdida de presión de neumáticos, luz de freno adaptativa (cuando detecta una frenada de emergencia parpadean las luces de freno).

No podemos comparar con los resultados de EuroNCAP puesto que el último test que se realizó de un SLK es de 2002. Este modelo no es el mismo, además hay nuevas mejoras en seguridad y nuevos dispositivos de seguridad pasiva (como el airbag de cortina). Eso sí, ya en 2002 gozaba de cuatro estrellas.

Ahora que ya conocemos el equipamiento de seguridad del Mercedes SLK toca repasar el resto del equipamiento. Dentro del equipamiento de serie, este roadster añade elementos como: Bluetooth básico, cruise control, radio CD-MP3 con pantalla a color y tomas USB/AUX, sensor de luces, retrovisores eléctricos, freno de estacionamiento eléctrico, entre otros elementos.

La lista de elementos opcionales es muy extensa, de entre todos ellos, vamos a destacar algunos que equipaba nuestra unidad de pruebas. Lo primero que sorprende es el reloj analógico, el que está situado en la parte alta del salpicadero. Ese reloj es un extra (244 euros), algo que debería ser de serie.

Un elemento interesante si vamos a hacer uso del SLK en invierno es el sistema Airscarf, que se ocupa de mantenernos calientes incluso en un frio día de invierno, se trata de una calefacción mediante aire caliente que sale del asiento a la altura de nuestro cuello.

El sistema de navegación Command se ha actualizado, ahora si se conecta un dispositivo que tenga datos (un smarthphone por ejemplo) podremos navegar desde el coche. Esto es algo que están incorporando las marcas premium en sus respectivos sistemas multimedia.

Precio

  • SLK 250 CDI 204 CV 46.612 euros
  • SLK 200 184 CV 43.374 euros
  • SLK 250 204 CV 47.822 euros
  • SLK 350 306 CV 58.543 euros
  • SLK 55 AMG 84.488 euros

Valoración General

Llegamos al final del esta prueba del Mercedes SLK con algunos aspectos que nos han sorprendido durante la prueba. Lo primero es la rotura con la tracción de gasolina en este tipo de modelos, ¿realmente un buen roadster tiene que ser gasolina?.

Este propulsor diesel nos ha convencido por potencia, con sus 204 CV y el par motor que ofrece, no vamos a estar faltos de fuerza o de nervio y también nos ha convencido por sus cifras de consumo. Realmente rozamos los 1000 km con un sólo depósito. En el otro lado de la balanza está la suavidad que nos ofrece un motor gasolina, y el ruido (un aspecto a cuidar, según nuestro criterio en el SLK 250 CDI).

Que el Mercedes SLK es un capricho a nadie debería de sorprender, y quizás con esta motorización se consigue rebajar el nivel del capricho, haciendo mucho más racional la compra de este roadster. Eso sí, su precio sigue siendo elevado y su practicidad se reduce al conductor y acompañante (más algo de equipaje, que se puede guardar en un generoso maletero).

Otro detalle que nos ha sorprendido es el comportamiento, no vamos a calificarlo como algo negativo, pero si es cierto que es un coche para disfrutar de la conducción en el amplio sentido de la palabra. No es precisamente aburrido, sino que todo lo contrario y mantiene un elevado compromiso con el confort.

Finalmente la calidad interior y los acabados siguen, como es costumbre en Mercedes, en un nivel elevado, pocas pegas podemos poner más allá de ciertos detalles opcionales como el reloj analógico -que debería ser de serie- o que los huecos de las puertas fueran de mayores dimensiones.

En pocas palabras, hablamos de un roadster divertido, que nos permite contar con la versatilidad del techo duro, que además tiene un maletero de mayores dimensiones a lo normal en el segmento de cabrios y que sobretodo es un capricho.

Como atenuante, está este motor diesel que hace mucho más racional esta compra sin perder diversión, interesante para quien vaya a rodar mucho con él. Además en el plano económico, el SLK 250 CDI es la segunda opción más barata dentro de la gama, sólo está por debajo el motor gasolina de acceso con 184 CV.

Fotos | Diego G. Moreira


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  1. Bitacoras.com 15 octubre 2012

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