24 agosto 2016 Seguridad

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Lo sentimos mucho, pero ha llegado el momento. Ya estamos llegando al final de verano y toca volver a la ciudad, al trabajo, a la rutina y a disfrutar de nuestra casa. Pero que hayan terminado las vacaciones, no quiere decir que el calor nos abandone. En estos días en los que nos enfrentamos a la operación retorno, hay que tener en cuenta de que nos vamos a enfrentar a altas temperaturas y a una carretera llena de conductores que también están sufriendo ese calor elevado.

El calor es uno de los problemas que nos vamos a encontrar al volver a casa tras las vacacionesEste es uno de los problemas que podemos encontrarnos, porque según sabemos, la atención al volante se reduce al menos un 10% cuando nos enfrentamos a unas temperaturas elevadas. El calor también tiene consecuencias en la recepción y el proceso de la información, por lo que tenemos que incrementar la atención en la carretera para evitar cometer errores en la conducción.

No es algo para pasar por encima, porque con una temperatura de 30º el conductor tiene un comportamiento similar al que tendría con un nivel de alcohol de 0,29 g/litros, algo que lo situaría por encima del mínimo legal. Si la temperatura del habitáculo llega hasta los 35% la sensación es similar a que el conductor marque 0,50 gramos/litro. Así que lo primero que se tiene que hacer es reducir la temperatura del mismo para hacer que la conducción sea más agradable.

El calor también provoca somnolencia, una sensación que puede acrecentarse tras una comida copiosa. Así que vamos a ver cómo reducir ese calor y evitar todos estos problemas que pueden causar un accidente grave.

Conducir-con-calor

Antes de comenzar el viaje, y al abrir el coche, hay que dejar las puertas abiertas un rato, para que el aire circule bien y la primera sensación no sea tan fuerte. Antes de cerrar las puertas, hay que abrir las ventanas para que el aire siga circulando. El aire acondicionado no ha de ponerse en marcha sin hacer esto, ya que de esta manera trabajará menos y el coche alcanzará antes la temperatura adecuada para poder conducir más cómodamente, unos 24º como máximo.

Para viajar, es mejor hacerlo en las horas de menos sol, como la mañana, temprano, o por la tarde, cuando el sol ya esta bajo y no calienta tanto. La ropa ha de ser ligera y cómoda, que absorba bien el sudor y que no moleste. Hay que parar cada 200 km o dos horas, refrescarse y así poder enfrentarse a las horas de viaje.

Y, sobre todo, nada de alcohol, no solo por las multas que podemos encontrarnos, sino por el riesgo que representa el consumo en la conducción. No comentamos nada del mantenimiento del coche, porque se supone que se han realizado antes de salir de viaje. De todas maneras, hay que revisar los niveles del motor y la presión de los neumáticos.

¡Buen viaje y feliz regreso!


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