
Si hay algo que la F1 ha tratado de proteger con todas sus fuerzas, es su credibilidad. Y en esto ha colaborado siempre la FIA; sin embargo, tanto en las épocas de Max Mosley como presidente del máximo organismo mundial del motor, como ahora, en que Jean Todt lleva las riendas, la credibilidad ha quedado por los suelos más de una vez. El caso es que el último “escándalo” que sacude a la Fórmula 1, está más lejos de resolverse y más cerca de empeorar.
Y hablando de credibilidad Jean Todt va a tomar cartas en el asunto y su primer paso será investigar por qué Mercedes violó un presunto pacto escrito, en donde los jefes de equipo debían ponerse de acuerdo con la FIA, si Pirelli les pedía hacer pruebas de neumáticos. Dicho pacto fue firmado por Ross Brawn, actual jefe de equipo en Mercedes; pero el destino quiso que Charlie Whiting, actual director de carrera, delegado de seguridad, juez de salida y cabeza del departamento técnico de la F1, sea uno de los blancos a los que se dirigirá la FIA.








