
Una sorpresa ha saltado hoy con Porsche, el fabricante alemán que había estado durantes varios meses de actualidad por las sucesivas compras de acciones de Volkswagen y del que prácticamente se daba por echo que tomaría el control del VW y que se fusionarían ambas marcas, resulta que esas operaciones les han salido muy caras y la situación económica de Porsche no es tan buena como parecía.
Según Der Spiegel, el fabricante de Stuttgart estuvo al borde de la bancarrota entre los días 22 y 24 de marzo. Bancarrota de la que consiguió salvarse gracias a la concesión de un crédito por parte, de nada más y nada menos, que Volkswagen, que le facilitó 700 millones de euros. Pero el agujero en las arcas de Porsche es mayor y necesitaría 2500 millones de euros para seguir fabricando coches.
Gran parte de la deuda fue adquirida al intentar hacerse con el control de Volkswagen y a través de créditos que ahora tiene muy complicado devolver, y Porsche ya se encuentra pidiendo ayuda al gobierno alemán. Porsche en total ha acumulado una deuda de 9000 millones de euros, que es un 50% más, de la que tiene Chrysler en EE.UU.
Vía | Autoblog en español [1]