12 mayo 2017 Historia, Normativa

HM01AF 1896 Arnold. Image shot 2012. Exact date unknown.

Hoy en día, quien más quien menos hemos recibido una notificación de que en algún lugar hemos superado el límite de velocidad y nos comunican que con esa bonita foto de nuestro coche vamos a tener que desembolsar una cierta cantidad de dinero. Vamos, que nos han pillado y nos han multado. Pero esto no es algo que pasa solo ahora, sino que este tipo de sanciones está a la orden del día desde el mismo momento en que los primeros automóviles comenzaron a circular por las carreteras.

La primera de este tipo de multas se impuso en el año 1896, cuando el coche conducido por Walter Arnold fue detenido por un policía en bicicleta y multado por haber superado en más de cuatro veces el límite de velocidad impuesto en aquel tramo y aquella época. Nada más y nada menos que iba a 13 km/h, cuando el límite estaba en los 3 km/h. El Arnold Benz Motor Carriage que conducía fue así, el primer coche de la historia que fue multado.

El primer éxito de los conductores

Este límite de velocidad, que estaba claro que pronto iba a quedar obsoleto con la llegada de los automóviles, no era la única limitación que tenían esos primeros coches. Para poder circular libremente, debían ir siempre precedidos por una persona corriendo (más bien andando) con una vistosa bandera roja, para alertar que se acercaba uno de esos endemoniados carros que no necesitaban caballos para moverse.

Los conductores británicos consiguieron cambiar la ley de tráfico en 1896Unas normas algo surrealistas que no tenían en cuenta que la industria de a automoción iba a desarrollarse de manera intensa en muy poco tiempo y que quería dejar a los automóviles como algo anecdótico, una moda pasajera. Por suerte, este tipo de leyes fueron retiradas ese mismo año y dieron pista libre a las innovaciones que nos permiten disfrutar hoy de unos coches realmente espectaculares. El límite de velocidad se estableció en una marca que difícilmente iban a batir, 23 km/h

Para celebrar este hito, los propietarios de coches en esa Inglaterra de finales de siglo hicieron una marcha entre Londres y Brighton, algo que llamaron The Emmancipation Run y que actualmente sigue celebrándose, recreando ese trayecto de 108 km utilizando coches fabricados antes de 1905, restaurados para afrontar este reto que hoy no supondría nada, pero que entonces fue algo inaudito.

Así que si alguna vez nos llega una de estas molestas multas por exceso de velocidad, tengamos presente que siempre hubo un tiempo pasado que fue peor y que tenía limitaciones mucho más severas. Y quizá pensemos que podamos solucionar esos problemas con los límites de velocidad en determinadas vías dentro de algún tiempo.

Vía | Carscoops


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