7 septiembre 2011 Fotos, Monovolúmenes, Pruebas

Seguimos con la prueba del Chevrolet Orlando, que nos habíamos quedado en la Toscana el día anterior y hoy partimos en dirección Venecia, en un recorrido en el que atravesaremos Italia y pasaremos por varios pueblos de la Toscana.

Como siempre podéis seguir el recorrido que llevamos hasta la fecha repasando todas nuestras etapas, desde que salimos de Madrid hasta ahora. Con el paso del tiempo el Orlando va mostrando sus atributos como monovolumen, siendo una interesante alternativa a un precio bastante contenido, puesto que además dispone de espacio más que suficiente y siete plazas.

Día 5 – Florencia > Venecia (386 km)

Nada más salir de Florencia nos dirigimos a Pisa, última ciudad importante a visitar en la zona, archiconocida por su torre inclinada. De camino a Pisa nos pasó un detalle curioso, puesto que circulando por unas de las pocas autovías que hemos visto, nos adelantó una patrulla de la Polizia Stradale (Tráfico), con un flamante Alfa Romeo 159 y se puso en medio de los dos carriles ralentizando el tráfico, aparentemente sin motivo y a los pocos kilómetros salio por la salida más próxima.

Durante la mañana nos llovió algo, por lo que fue engorroso visitar así la ciudad, pero tiene pocos elementos que ver, además de la torre, por lo que medio día es más que suficiente para ver la ciudad. La Torre pendente di Pisa, tal y como se llama en italiano, se empezó a construir en el Siglo XII, pero ha estado cerrada al público hasta el año 2001 mientras se realizaban tareas de restauración, actualmente se puede visitar.

Tras ver Pisa nos encaminamos hacía San Gimignano, un conocido y pequeño pueblo en medio de la Toscana, que cuenta con un casco histórico medieval que data del Siglo XIII, es interesante por lo pintoresco de su arquitectura y en enclave donde está situado en lo más tradicional de La Toscana.

Tras visitar San Gimignano salimos hacía Venecia, que se encuentra a unas 4 horas circulando por aupista. Por cierto, en Italia hay que tener cuidado con las entras en los pueblos, si vamos a circular por carretea mucho cuidado con los radares fijos que suelen estar situados en las entradas de los pueblecitos, además la señalización no es como en España.

Allí, se señaliza el radar en el momento (pero no antes) entonces a veces por causa de la vegetación o de que está mal señalizado nos lo encontramos de repente.

Otro detalle que vamos viendo circulando es que los italianos están más evolucionados en el uso de combustibles alternativos, por ejemplo el GLP, es común ver coches funcionando a autogas o furgonetas Piaggio eléctricas, autobuses a metano, entre otros vehículos, sin duda deberíamos de tomar nota.

A la noche llegamos finalmente a Venecia, donde aparcaremos el coche durante un día, es uno de los pocos lugares donde los coches no tienen acceso, todo va por el agua, desde un taxi hasta una ambulancia.

Impresiones de conducción

En la etapa de hoy nos tocó desde una repentina lluvia mañanera hasta una tarde soleada de calor, donde pusimos a prueba la capacidad del climatizador del Orlando.

Pese a que dispone de siete plazas, cuenta con salidas de aire para las plazas traseras por lo que la climatización del habitáculo es correcta, además de contar con un sistema potente capaz de enfriar o mantener la temperatura deseada sin problemas (algunas firmas francesas deberían de tomar nota).

Por otro lado el consumo medio en el último tramo de autopista aumentó hasta cerca de los 8 litros a los 100 km, circulando a la velocidad legal de la vía (130 km/h). Una cifra dentro de lo que cabe normal, puesto que el coche iba cargado y al mismo tiempo el recorrido no era del todo llano.

En la siguiente parte seguiremos hablando de nuestro recorrido por las tierras italianas y os seguiremos contando como va el Orlando.

Fotos | Equipo de Pruebas


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  1. Bitacoras.com 8 septiembre 2011

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