10 octubre 2015 Compactos, Pruebas

mazda3 concarneau salida

En Nantes dejamos hace unos días nuestra ruta abordo del Mazda3 Sportsedan y desde aquí la retomamos con mucho que ver por delante. Nuestra ruta de hoy es corta en cuanto a kilómetros (sobre 300 km) pero cargada en cuanto a cosas que ver. Nantes es la ciudad más grande de la región y entre otros atractivos hay que tener cuidado porque nos podemos cruzar con un elefante paseando por sus calles, bueno más bien un elefante gigante que incluso echa agua por la trompa. Antes de que penseis que he tomado setas alucinógenas, os aconsejo ver toda la información en la web oficial de la ciudad (nos podemos incluso montar en el elefante a cambio de 8,50 euros).

grand elephant

Recuperados del Grand Éléphant ponemos rumbo a La Roche-Bernard (a 70 km de Nantes), el primer prueblo que veremos en la Bretaña. Nada más entrar vemos un cartel que nos indica “Petite Cité de Caractère” (pequeñas ciudades con carácter) y la verdad que el pueblo nos mete de lleno en el ambiente típico de la Bretaña. La villa con origen vikingo, se sitúa en una zona elevada destacando su viejo puerto y sus jardines, así como toda la arquitectura típica que nos traslada siglos atrás y nos invita a pasear.

Tras un breve paseo andando y un rápido paseo en coche para sacar algunas fotos, continuamos ruta dirección Vannes. De camino, vemos una señal que nos indica que hay un Chateau (castillo) cerca, una de tantas señales que indican en las carreteras francesas elementos de interés para visitar. Al llegar nos encontramos con el Chateau du Plessis Josso (construído en 1330), y mientras sacamos unas fotos y vemos el castillo aparece una señora muy amable que nos indica que es la dueña y que existen una serie de horarios de visita por si queremos visitarlo por dentro, lástima que el tiempo nos hace falta para hacer toda la ruta.

pueblos en ruta 2Pueblo en ruta entre La Roche-Bernard y Vannes

Como en Europa los horarios no son los de aquí, a eso de las 12:30-13:00 toca comer (de echo normalmente las tiendas y demás negocios con horario comercial suelen estar cerradas desde las 12 hasta las 14 horas). Tras la comida visitamos Vannes, una ciudad de tamaño considerable que cuenta con una zona vieja de nuevo caracterizada por callejuelas estrechas, mucha vida en ellas y edificios medievales.

Con el estómago lleno emprendemos viaje hasta Auray, considerada Ville Historique. Es una verdadera joya en reducido tamaño, lo recomendable es aparcar el coche y pasear por su puerto y pequeñas calles pegadas a él,hay tres conjuntos arquitectónicos bien diferenciados (los dos primeros a orillas de río y el tercero rodea la estación -siendo el más moderno-). Mientras paseábamos por la zona del puerto, nos llamó la atención una placa en una fachada, en Auray había desembarcado Benjamin Franklin en diciembre de 1776 venido desde los Estados Unidos para negociar la primera alianza entre EE.UU y Francia.

Auray callesCalles de Auray

Tanto subir y bajarse del Mazda 3, pasear y sacar fotos, acaba por cansar, así que nos fuimos a tomar un breve cafe noissete -cortado- y pusimos rumbo a Carnac con las energías renovadas. Carnac es un lugar que rompe con todo lo anterior, sólo hay piedras pero es uno de esos lugares que merece la pena ver. En Carnac existe el más extenso monumento prehistórico del mundo: los alineamientos de Carnac. Cuando llegamos al conjunto de Le Ménec (el más grande) encontramos un lugar lleno de paz que parece emanar energía, apenas hay turistas y las piedras se encuentran valladas para protegerlas. El tiempo parece que lleva otro ritmo en este lugar, es una parada muy interesante en la Bretaña.

alineamientos carnacAlineamientos de Carnac

En la carretera decidimos hacer un breve desvio a Pont Aven, es un pueblo pequeño que sólo destaca por un molino y su fábrica de galletas, pero visto que no era muy complicado desviarnos nos hemos acercado hasta el centro de la villa. Curiosamente es un pueblo que siempre ha encandilado a pintores, como al estadounidense Henry Bacon (uno de sus descubridores).

Nuestro siguiente pueblo en ruta será Concerneau, en sí no tiene mucho que ver excepto su fortaleza completamente amurallada. Se puede pasar con el coche (según la hora) pero lo ideal es aparcarlo y recorrer sus calles a pie, el paseo es de apenas 30 minutos y es más que suficiente para ver la fortaleza entera. Entre los diferentes productos que ofrecían los restaurantes por la zona, destacan los “moules” es decir, los mejillones (aunque sinceramente, siendo gallego me quedo con el producto nacional). Lo que sí nos animamos a probar era una especie de postre típico de la zona a base de hojaldre y mantequilla: Kouignette (no se si calificarlo como bueno o intensamente dulce).

postre concarneauEstos son los Kouignette

Con las últimas luces del día dejamos la zona costera y nos metemos cara el interior para visitar Locronan, que cuenta con un conjunto histórico con casas de granito azul y la iglesia situada en la zona la Grand´Place. Inicialmente este asentamiento en la cima de una colina es de origen celta (allá por el Siglo VII) y en pleno siglo XV se convirtió en la capital de la venta de telas para velas de la región, siendo un centro mercantil muy importante. Eso sí, nosotros ya llegamos de noche y apenas quedaba gente en el pueblo, más allá de nosotros, algunos hosteleros y un perro en mitad de la plaza con poco ánimo de moverse. Bien entrada la noche llegamos a Brest y aquí dejamos la primera parte de la ruta por la Bretaña. La siguiente etapa será por lugares tan emblemáticos como el Mont Saint Michel.

fortaleza concarneauConcarneau

Impresiones de conducción

Para movernos entre tanto pueblo, tantos destinos diferentes, nos hemos dejado guiar por el navegador del Mazda 3. Está muy completo en funciones y permite un uso sencillo y rápido para marcar un destino o una ruta con varias etapas de forma fácil. Trasteando en él, nos encontramos funciones como la de información del tráfico en ruta, que nos muestra un mapa de carreteras con diferentes códigos de color según el nivel de congestión de la vía y también nos ha gustado la completa base de datos de hoteles, restaurantes, farmacias, lugares de interés….

navegador mazda3

En Francia, un lugar donde siempre hay wifi en mitad de la ruta es en los diferentes establecimientos americanos de comida rápida que suelen aparecer en las rotondas de entrada a los pueblos, pese a no ser fiel seguidor de su comida, reconozco que tomarse un helado y consultar el correo, el whatsapp o simplemente ver el Facebook, es práctico. Pues bien, el navegador del Mazda3 te permite incluso buscar este tipo de establecimientos en la ruta, o cerca de nuestra posición, buscar otro tipo de restaurantes (ya sea por nombre o por tipo de comida) y quien dice restaurantes, también hoteles, pudiendo buscar el hotel por el nombre de la cadena hotelera o zona.

Pero además, nos ha sorprendido el control por voz de todo el sistema, con el que podemos cambiar de emisora de radio, cambiar de tipo de medio o incluso introducir una dirección para que el navegador nos diga cómo llegar. El sistema es sencillo, funciona bien, es fácil entenderse con los comandos de voz y nos permite un uso por voz de casi todo el sistema multimedia y de navegación.

mazda3 concarneau tras

Y ahora que llevamos varios días con el coche, nos toca hablar de habitabilidad o en concreto de huecos y demás lugares para dejar nuestras cosas. Porque como buenos turistas vamos acumulando una serie de mapas, informarciones sobre los pueblos, necesitamos huecos para dejar la cámara o incluso la típica botella de agua que siempre es útil llevar en el coche. En cuanto a las guanteras de las puertas del Mazda3 son pequeñas, sólo están diseñadas para una botella o un folleto de tamaño A4 enrollado (algo que la marca japonesa ha corregido en posteriores modelos), sin embargo cuenta con un cofre central muy grande con una especie de repisa en la zona alta (donde entra una cámara de fotos compacta, un móvil o unas llaves) y hay varios huecos en el tren central para dejar diferentes objetos (posavasos, hueco delante de la palanca de cambios…), afortunadamente también es grande la guantera principal e incluso dispone de un portagafas en el techo.

tren central mazda

La Bretaña está muy bien comunicada por una red de autovias gratuitas y red de carretera secundarias en muy buen estado, esto unido a que nuestra ruta ha sido corta en kilómetros y apenas hemos rodado por autovia, contribuye a que el consumo medio en el día de hoy sea de sólo 5,1 litros a los 100 km, de nuevo sin practicar una conducción eficiente, sino llendo a ritmo normal. Además tuvimos suerte de que el precio de la gasolina estuviera similar al español, sobre 1,07 euros/litro el diesel y en las típicas estaciones de servicio de supermercado (que invaden toda Francia).

La siguiente etapa promete: norte de la Bretaña y Normandía!

Fotos | Equipo de pruebas


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