5 octubre 2015 Compactos, Pruebas

mazda oleron

Como ya os adelantamos, el mes pasado acudimos como cada dos años al Salón del Automóvil de Frankfurt 2015. Y para desplazarnos a Frankfurt nada mejor que un coche (el avión está sobrevalorado) entonces gracias a la colaboración de Mazda España, nos pusimos al volante de un Mazda 3 Sportsedan 2.2 Skyactiv-D de 150 CV.

La elección no ha sido casual, necesitábamos un coche grande (pero no en exceso), con buena respuesta en carretera (150 CV es una buena cifra), que respondiera con agilidad (gran parte del recorrido es por carreteras nacionales francesas), y al mismo tiempo que fuera ahorrador (buen momento para poner en prueba la tecnología Skyactiv en una prueba de larga duración).

El resultado son 6388 kilómetros, 10 días al volante, 5 países (España, Francia, Luxemburgo, Alemania y Suiza) y un único coche como protagonista y compañero de viaje: el Mazda 3 Sportsedan 2.2 Skyactiv-D 150 CV Luxury.

Día 1 y 2 – Desde Vigo a Bayonne y de Bayonne a Nantes [1400 km]

dia 1 y 2

Los dos primeros días de ruta los vamos a juntar, porque el recorrido por Francia ha sido muy interesante, pero si bien es cierto que el recorrido por tierras españolas fue más monótono al ser todo el rato por autopista.

Bien temprano a eso de las 8 de la mañana iniciamos andadura desde Vigo en dirección a Francia a donde estimamos llegar a la noche. De todas las rutas posibles para llegar a Bayonne nos hemos decantado por la variante norte para pasar por la A-8 y hacer el recorrido por la fachada cantábrica. Para conectar con la A-8 desde la AP-9 hay dos opciones según lo que nos queramos gastar: circular un rato por nacional desde Santiago hasta el enlace de la A-8 en Baamonde o ir por la AP-9 hasta el norte y enlazar con la A-6 dirección Baamonde.

Una vez en la A-8 nos tocó una mañana con niebla, así que conocidos los problemas que tiene la A-8 en algunos de sus tramos por Lugo con la niebla, la autovía estaba cortada y nos desviaron un largo tramo por nacional.

a-8En ruta por la A-8

Una de las cosas buenas que tiene la A-8 son las vistas, desde la provincia de Lugo hasta el País Vasco, pasando por Asturias y Cantabria, el paisaje nos acompaña con prados verdes y montañas al lado del mar cantábrico que centran nuestra atención.

Para pasar a Francia, lo hacemos desde la frontera de Irún y a pocos kilómetros tenemos nuestro hotel cerca de Bayonne. Tras el primer día de ruta con más de 800 km por autovía nos espera un segundo día mucho más movido en cuanto a carreteras.

carreteraTípica carretera nacional francesa

A eso de las 9 de la mañana emprendemos el ritmo, con suerte de encontrarnos con una Boulangerie en la ruta, cargamos pilas con un pain au chocolat y seguimos. Los primeros kilómetros en dirección Burdeos serán por autopista, hasta hace poco gratuita pero ahora ya no lo es.

A medida que nos acercamos a Burdeos el paisaje cambia por completo y cuando abandonamos la autopista, empiezan a aparecer viñedos a ambos lados de la carretera, extensiones y extensiones de viñedos que además están a punto para la vendimia.

En la ruta pasamos por Pons, un pueblo medieval que tiene una llamativa y enorme plaza, así como el Hotel de Ville (ayuntamiento) que es medieval. Continuamos dirección la Ile d’ Olerón.

hotel de ville ponsHotel de Ville – Pons

Poco antes de llegar a la isla, se puede ver una zona con canales de agua y carteles que anuncian la venta de “Huitres“, pese a como pueda sonar en español se trata de ostras. El puente de acceso a la Ile d’ Olerón es gratuito (no como el de acceso a la Ile de Rè) y en la entrada se puede ver el Fort Louvois (fuerte del S.XVII con forma de herradura construído sobre una roca que se sumerge en momentos de alta mar).

canales cerca de oleron

En la Ile d’Olerón hay varias cosas para visitar, pero por priorizar en caso de disponer de poco tiempo lo más conocido es la cidadelle antigua que posee, situada nada más entrar a la isla y el Chateau d’Olerón.

La isla tiene varias playas donde se suele hacer surf y dispone de un faro (algo masificado por los turistas) y diferentes senderos para hacer en bicicleta a lo largo de los 175 km² que tiene de superficie Olerón. Dejamos atrás Olerón y sus casitas de colores, y ponemos dirección Nantes pasando por Rochefort un pueblo que nos llama la atención por su puente colgante. Ya de noche, llegamos a Nantes.

barcos oleronIle d’Olerón

El próximo día toca entrar de lleno en la Bretaña y hacer el recorrido hasta Brest, pocos kilómetros pero muy cargados de cosas que ver y rutas que hacer.

Impresiones de conducción

CIMG0363

Lo primero que nos ha gustado y lo primero que hemos visto del Mazda 3 es el maletero. Nada más salir, hubo que cargar maletas en concreto dos grandes (de 20 kg) y dos de mano (típicas de cabina de avión) y no ha sido problema meterlas en el enorme maletero de 419 litros (aun quedaron huecos para meter más cosas).

El primer día en autopista y autovía descubrimos el control de velocidad adaptativo, es decir que se adapta a la velocidad del coche que llevamos delante, si el coche frena, nuestro Mazda frenará inmediatamente incluso llegando a detenerse por completo.

Su uso es sencillo: se activa, se fija la velocidad y desde otro botón marcamos la distancia que queremos que mantenga con el coche que nos precede. Como detalle curioso, incluso podemos pisar el embrague y cambiar marcha sin que el sistema se desactive (para apagarlo es tan sencillo como pulsar un botón o pisar el pedal del freno). Otro detalle curioso, es que si detecta un coche delante y empezamos a perder velocidad con sólo poner el intermitente, el sistema vuelve a la velocidad fijada y nos permite adelantar sin tener que desconectarlo.

volante

En los primeros tramos en carretera, es donde más notamos el potente empuje del propulsor. Responde con contundencia y desde bajas vueltas, teniendo una respuesta sublime en recuperaciones o adelantamientos. En Francia es habitual que por nacional aparezcan rotondas cada pocos kilómetros y es el mejor momento para poner a prueba la agilidad de nuestro Mazda, que responde de forma estable y muy ágil, gracias a la buena puesta a punto del chasis y al poco peso (1.385 kg).

En la ruta de noche, por carreteras sin iluminar o con constantes cambios de rasante, se hacen notar los faros bixenon de nuestro coche. En el acabado Luxury vienen de serie, son direcionables e incluso dispone de las luces largas automáticas (disponibles junto al pack Safety).

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Como detalle curioso, si queremos llevar las luces largas aunque el sistema detecte que no tienen por que usarse (iluminación de la carretera, velocidad, vehículos circulando enfrente a nosotros…) para accionarlas deberemos poner el mando de las luces en modo manual, sino en modo auto decide el coche cuando poner las largas.

Los primeros dos días de ruta se saldan con un consumo medio de 5,3 litros a los 100 km, una cifra que sorprende puesto que en autopista siempre se consume más y por carretera en ningún momento hemos mantenido una conducción especialmente ahorradora, desde luego estas cifras prometen.

mazda oleronMazda3 posando con el Chateau d’Olerón de fondo

Queda mucha ruta, muchos kilómetros y en la siguiente etapa nos adentramos en la Bretaña, ¡te esperamos!


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