
Al pensar en un Ferrari, independientemente del modelo, la mayoría de la gente lo pintamos de color rojo, un color que lleva años identificando a la marca de Maranello, tanto en modelos de calle como de competición. Sin embargo todo esto parece que ha cambiado ya que unicamente el 45% de los modelos vendidos en los último años son en este mítico color.
Esto se debe a la tendencia hacia nuevos colores que se esta produciendo en los últimos años, ya que durante la década de los 90 el nivel de ventas de modelos Ferrari en este color suponía cerca de 85% sobre el total, lo que permitio asociar rapidamente el color rojo a la marca, y en general, a los modelos deportivos.
Esta caida se explica por el desarrollo en nuevas tecnologías que permiten al cliente personalizar su Ferrari y poner, practicamente, el color que le antoje. Además incluye nuevas carrocerías bitono que hace que los clientes no escojan un modelo totalmente rojo. Como dato adicional, en el año 2000 sólo había 1% de pedidos especiales a fabrica para poder pintar el vehículo al color que se quisies, en el año 2010 aumentó hasta el 10%.
Vía | autoblog.it [1]