29 septiembre 2010 Berlinas, Pruebas

Saab 9-5 TiD4 160 CV, toma de contacto

Tras saber que la marca sueca estará en buenas manos, no podíamos esperar a tener un contacto de su primer modelo de producción. Si bien es cierto que nació en General Motors, ha sido en la nueva Saab donde realmente se ha gestado durante todos estos meses. Con este modelo se pretende alcanzar una cuota de mercado del 10% en su segmento, algo para lo que tiene argumentos, según nos explicó Manuel Alcázar.

Por fuera el coche es realmente llamativo, especial y único en el segmento, con líneas y rasgos poco vistos anteriormente y que ofrece una exclusividad adicional para el comprador, fuera de las marcas germanas, francesas o niponas. Sus líneas redondeadas, integración con leds de color azul y ese toque de distinción, hace del Saab 9-5 un coche a incluir sin ninguna duda en la lista de “próxima compra”.

La posición de conducción es muy cómoda, aunque el head-up no permite cualquiera y, aunque el abanico es grande, si la banqueta se configura excesivamente arriba o abajo, puede que no se muestre de forma total. Se puede apreciar un cuadro mucho más renovado que anteriores, aunque sigue la línea clásica del coche. La rejilla del panel de instrumentos le da un aire retro.

Saab 9-5 TiD4 160 CV, toma de contacto

Las plazas interiores, tanto delanteras como traseras son bastante amplias, con unos asientos de cuero en color gris con inserciones de tela, muy ergonómicos y confortables. Aunque lo que más destaca son sus 515 litros de maletero, con una opción muy recomendable como son las guías en forma de U, que permite asentar cualquier objeto para evitar su deslizamiento, independientemente del volumen.

Sensaciones de conducción, prueba dinámica

En no más de 30 minutos es posible destacar muchas cosas del coche, pero encontrar algún que otro defecto es más complicado. El motor probado es el de acceso a gama, el más barato, pero no por ello deja indiferente. Aunque aparentemente parece que van a ser suficientes para mover 5 metros de largo y más de 1.700 kilos, no lo es tanto, sumado a que el motor va desahogado y se nota algo perezoso. No olvidemos que es un diésel, y si pegamos pisotón, nos dará potencia, pero no sorprenderá por el tirón que pega. El par llega a 350 Nm a tan sólo 1.750 vueltas, ofreciendo los 160 CV a las 4.000. Llega a parar el crono desde parado en una décima menos que los 10 segundos emitiendo 139 g de CO2 por kilómetro, correspondiendo un impuesto de matriculación de 4,75%.

Saab 9-5 TiD4 160 CV, toma de contacto

Al volante la sensación de dirección no puede ser mejor. Suavidad transmitida desde las ruedas hasta la palanca de cambios, con unos desarrollos largos y cómodos acorde con el tipo de coche. El cambio es de largo recorrido, no es nada rápido, pero las velocidades se engranan con suma facilidad. Para el cambio manual el consumo combinado es realmente ajustadísimo en este motor; tan sólo 5,3 litros, aunque el automático supera los 6.

Mirando al asfalto, el Head-up display es una maravilla. Sin apartar la vista de la carretera, tan sólo mirando a un fondo oscuro, se visualiza perfectamente la velocidad y datos de navegación si es el caso. Aparentemente no se trata de una proyección sobre el cristal, sino que es el propio reflejo de una pantalla ubicada sobre el salpicadero lo que lo permite. Es algo imprescindible y que, aunque ya lo había probado anteriormente, me he dado cuenta que facilita muchísimo la conducción.

La estabilidad me sorprendió gratamente, sobre todo con lo ligero que tomaba las curvas, pero en ningún momento dio un paso en falso y su aplomo se trasladaba perfectamente a las sensaciones, que era capaz de tomar una curva más o menos rápido y balancerase lo mismo, es decir, casi inapreciable. Y aunque no sea la culpable de esto, la amortiguación tiene mucho que decir. Unos muelles McPherson en el eje anterior y multibrazo con cuatro brazos en H en el posterior son responsables de que en el habitáculo se viaje de forma muy confortable y segura para los pasajeros y algo más divertida para el conductor.

Saab 9-5 TiD4 160 CV, toma de contacto

Me quedé con ganas de probar el DriveSense (disponible de forma opcional), un sistema de control adaptativo (que ya se incluye en varias marcas) que ajusta la dirección, tacto de los pedales, amortiguación, ejes y otros parámetros del coche, con 3 posiciones: Intelligent, Sport y Confort.

Otro de los sistemas que no pude probar en toda su magnitud, aunque sí disponía la unidad, era de los faros Bi-Xenón Smartbeam, con 4 posiciones (urbano, interurbano, autopista y condiciones adversas) automáticas que detectan los propios sensores del coche. No será necesario cambiar de luces de cruce a luces de carretera, el propio coche lo hará por ti.

Motorizaciones, acabados y precio

Disponible en varias motorizaciones (2 diésel y 4 gasolina) abarca un gran abanico de potencias, entre 160 CV (versión 2.0 TiD4) hasta los 300 CV del 2.8T Aero XWD. Variedad hay para todos los gustos, aunque nos atrevemos a decir que el motor más vendido será el 2.0 TTiD de 190 CV. Existe incluso una motorización de 2 litros turbo denominada BioPower que desarrolla 220 CV y que permite un consumo más ajustado y económico.

En cuanto a acabados, hay donde elegir: linear, vector y aero, siendo el primero más básico y el último el más completo. La diferencia en precio entre los primeros es de 2.000 euros y entre el segundo y tercero de 2.900 euros. A continuación se muestra el precio del acabado más bajo para cada motorización. Nótese que no todos los acabados están disponibles para cada motorización:

  • Saab 9-5 1.6T 180CV Linear35.500 euros
  • Saab 9-5 2.0T 220CV Linear37.000 euros
  • Saab 9-5 2.0T BioPower 220CV Linear37.500 euros
  • Saab 9-5 2.8T 300CV Aero58.000 euros
  • Saab 9-5 2.0TiD 160CV Linear35.500 euros
  • Saab 9-5 2.0TTiD 190CV Linear39.000 euros

Fotos | Javi Vicente


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

1 comentario
  • Diego

    A mi el interior del coche me recuerda a los Saab 900 y 9000 de antaño, lo digo por la linea del salpicadero, no por las formas de los botones. Tiene un aire retro el coche que le sienta muy bien.

Enlaces y trackbacks

  1. Veremos el nuevo Saab 9-3 en el Salón de París de 2012 11 octubre 2010

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *