30 marzo 2012 Sin categoría

Lo que le ha pasado a Frans van Haren es una de estas historias que a ninguno le gustaría sufrir. Sencillamente, ponerse en su piel y esperad vuestra propia reacción. Yo, si hubiera sido él, o me habría desmayado o habría caído en la más grande de las locuras.

Resulta que este conocido coleccionista alemán adquirió un “Bin-Laden” de los coches clásicos, un Mercedes-Benz 500K Roadster del año 1935 en una subasta de RM Auctions, por la cifra de 2,8 millones de euros.

Como todo el mundo hubiera hecho, van Haren llenó el depósito de su preciado clásico alemán y se puso en camino hacia la exposición de coches antiguos y de colección Techno Clásica, celebrada anualmente en la ciudad de Essen.

Pues bien, cuál fue su sorpresa al ver que la policía “secuestraba” su preciado coche a petición de los herederos de Hans Friedrich Prym, el primer propietario y parte de una de las familias antiguas más importantes de Alemania.

Según sus descendientes, el coche nunca llegó a ser vendido en 1945 a un soldado estadounidense, como se pensaba, sino que fue robado. Es por esta razón por la que la familia Prym y Frans van Haren están en una disputa legal por los derechos de este 500K Roadster.

Este Mercedes es una reliquia de los años 30s, más concretamente del 1934 y 1935. Tan solo se construyeron 342 ejemplares, de los cuales tan solo hay 29 con la carrocería Roadster. Este en concreto fue presentado en el Salón de Berlin de 1935 y, más tarde, adquirido por Hans Prym.

Además de esto, hay que destacar que posee un motor de ocho cilindros con compresor, con una cilindrada de 5.000cc que es capaz de ofrecer hasta 160CV.

Vía | 0-100.it


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  1. Bitacoras.com 30 marzo 2012

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