25 febrero 2009 Industria

volvo_logo.jpg

Las dos principales marcas suecas, Saab y Volvo, están en unos momentos muy delicados por culpa de la crisis propia y la que están sufriendo los grupos matrices (General Motors y Ford Motor Company respectivamente). Saab ya entró en suspensión de pagos la semana pasada tras saber que el Gobierno sueco no iba a ayudarla. Sin embargo, su compatriota Volvo sí que recibirá un préstamo de 445 millones de euros como ayuda económica.

La razón por la que se la ha dado a Volvo y no a Saab es, como ha declarado la secretaria de estado sueca Joran Hagglund a Automotive News, porque Ford se comprometió a cargar con la responsabilidad y seguir aportando capital durante la separación de Volvo del grupo norteamericano, mientras que General Motors ha preferido dejar que Saab se organice sola para independizarse, en base a un plan de reestructuración.

La condición que ha puesto el gobierno sueco para ceder el dinero es que el 10% de esa cantidad provenga de créditos privados. Si se añade que Volvo está en una posición no tan grave como Saab, al igual que Ford, que es de los tres grandes de Detroit el que no solicitó ayuda al Tesoro estadounidense, es muy probable que la financiación privada acabe realizándose y por tanto, Volvo vea aliviada su situación económica.

Además, esta firma sueca tiene previsto entre sus proyectos recientes presentar la ampliación de su gama ecológica DRIVe y nuevos motores en el próximo Salón de Ginebra, así como la versión de producción del prototipo S60 Concept que mostró en el pasado Salón de Detroit.

Vía | Motor Authority


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *