6 junio 2012 Deportivos, Pruebas

Ayer trajimos la primera parte de la toma de contacto que tuvimos con el Toyota GT86 la pasada semana en carreteras de la sierra catalana. El GT86 es un coche de estos que te dejan enamorado con solo verlos y que, cuando lo pruebas, no sabes expresar ya el sentimiento que te deja.

Exteriormente tiene un carácter totalmente deportivo, en el que destaca, entre otras cosas, el doble escape de 86mm cada uno. Interiormente no es menos. Por ejemplo, las plazas traseras son más bien retóricas ya que una persona de 1.80 lo tendría canutas para ir cómodo. Además, como extras, podemos modificar varias cosas para dejarlo totalmente a nuestro gusto.

GT86 versión automática

Nada más aterrizar en el aeropuerto de Barcelona nos condujeron hasta donde estaban los Toyota GT86 a punto de caramelo, esperándonos para que saboreásemos sus prestaciones. Su motor bóxer 2.0, sus 200CV a las 7000rpm, su par de 205Nm entre las 6400 y las 6000rpm y su tracción trasera nos adelantaban que la jornada sería muy, muy divertida.

Y así fue. Tras unos minutos en autovía donde, a pesar de que nos miraban de reojo varios radares, pudimos comprobar cómo es un coche muy rápido. Sin ir más lejos, si exprimiésemos la sexta a fondo –y si tuviéramos suficiente potencia extra- podríamos pasar tranquilamente de los 300km/h.

Con la transmisión automática la comodidad es excesiva ya que, a pesar de no tener un doble embrague, nos deja aprovechar casi al máximo tanto la aceleración como la velocidad punta, con unos consumos y emisiones que no se disparan. Además, si decidimos cambiar con las levas del volante, podemos exprimir aún más las velocidades. Por cierto, se puede escoger, con el cambio automático, la versión sport y la versión normal. Con la primera, el coche cambia muchísimo más tarde si pisamos más a fondo, aprovechando así la potencia de las altas vueltas.

Rodando por las carreteras nacionales catalanas, se echa de menos no ir solo por la carretera, es decir, molestan los coches. Es un gusto rodar con el GT86 ya que, a pesar de tener neumáticos normales –no son deportivos-, no suele haber falta de tracción, menos aún si ponemos las ayudas de conducción que trae.

Un par de vueltas al trazado de Castellolí

Toyota también nos permitió darnos unas vueltas al trazado de Castelloli con el GT86, pudiendo así aprovechar al máximo sus prestaciones y rodar con una completa seguridad. Tanta que, desde Toyota, no nos permitían correr en las rectas.

Afortunadamente pudimos probar la versión manual, que, obviamente, permite un mayor juego. Este deportivo tiene una aceleración brutal y, como dije antes, una tracción también bastante buena, lo que denota que tanto Subaru como Toyota han hecho un gran trabajo en las suspensiones.

¿Me lo compro?

Si tienes 30000€ aburridos en el banco y ganas lo suficiente como para mantenerlo, te diría que sí. Eso sí, es un coche para dar unas vueltas los domingos, no se puede decir que sea un coche asequible para andar por ciudad ni para hacer asuntos familiares.

Pero, si cuentas con un coche más en el garaje y quieres darte un capricho, más vale que hagas la reserva cuanto antes porque Toyota, si no me falla mi memoria de pez, tiene casi apalabrado muchísimos de los coches que llegarán al mercado español el mes que viene.


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *