
Se sabía que los que caminaban por la cuerda floja en Martorell eran los Seat Exeo y Altea. Del primero, ya hemos visto que ha pasado a mejor vida, mientas que sobre el segundo pende todavía la espada de Damocles, a pesar de que se ha estado probando una variante eléctrica.
En lo que respecta al Altea Freetrack, las cosas no son nada prometedoras ya que el “crossover-monovolumen” no ha despegado en ventas. Si bien las versiones XL han vendido una cantidad más o menos buena de modelos el mes pasado, los Freetrack no son tan fáciles de digerir, sobre todo por aquellos que no usan su vehículo en entornos camperos o de acceso difícil con un vehículo de tracción normal. Por ello, Seat ha decidido vender el Freetrack en solo una configuración.






