
Hace pocos días les informábamos sobre la entrada en bancarrota de Coda Automotive, un hecho que estaba prácticamente cantado con todas las dificultades que había afrontado este novel fabricante americano, tratando de vender coches eléctricos chinos.
Pero ahora no vamos a hablar de una recuperación de Coda o de su venta a un mejor postor, algo que todavía sigue en proceso. Vamos a hablar de una llamada a revisión que Coda ha pedido al juzgado el permiso de anunciar.






