
La bomba la ha lanzado esta semana la directora de la Dirección General de Tráfico, María Segui: se estudiaría elevar la edad mínima para conducir. Y es que el marco era precisamente favorable para lanzar una bomba de este tipo, la presentación de un libro titulado nada menos como: Mortalidad de jóvenes en accidentes de tráfico.
La directora de la DGT hacía así un anuncio que parece haber sido impulsado para mejorar su imagen en medio de la presentación de un libro con una temática tan delicada como la mortandad de jóvenes en accidentes. El problema es verdadero, pero ha sido un anuncio populista a todas luces, hecho sin meditar ni por un segundo sobre el tema.






