21 octubre 2012 Gama / versiones

El caso del Mercedes-Benz 190 E 2.5 16, al igual que el 190 E 2.5 Evolution o el que contaba con el motor 2.3 litros, es el mismo que el de los primeros ejemplares del BMW M3; ambos modelos, se han hecho con una legión de verdaderos fanáticos, que los valorizan aún más que los modelos más recientes de sus respectivas series. En lo particular, este modelo es uno de mis preferidos históricos de la casa de la estrella.

Pro veamos cómo ha nacido este Mercedes; el orígen del 190 E 2.5 llega de la mano del modelo con motor de 2.3 litros, por la sencilla razón de que Mercedes presentó una evolución del anterior. Posteriormente a este, el modelo Evolution pretendía homologar 500 vehículos para el Grupo B del campeonato alemán de turismos.

A pesar de que Mercedes contaba con sobrados motores de seis cilindros, continuaba desarrollando el motor de cuatro cilindros para los modelos deportivos; estos motores se daban el lujo de contar con un volumen mayor de cada cilindro y un par motor mayor que los motores de sus hermanos, dotados de 6 pistones. Pero con respecto al 2.3, sí habían llegado mejoras; por ejemplo, unas bielas más largas y un volante motor más liviano, por lo que se facilitan la subida de vueltas del motor. No podríamos dejar de mencionar la culata fabricada por Cosworth que otorgaba al 190 E 2.5 16, más de 81 CV/litro.

El 190 E 2.5 16 alcanzaba los 240 km/h de máxima según la marca, con unas aceleraciones que no eran tan buenas como las de algunos otros deportivos del momento.

Los modelos de 16 válvulas contaban con su propia estética, ayudado por kits de carrocería, logrando un coeficiente de tan solo 0.32, muy bueno para una berlina. En el interior, se incluyó un cambio Getrag de cinco marchas (con la primera marcha hacia la izquierda y hacia abajo), acoplado a un diferencial de patinamiento limitado y a uno de los primeros sistemas de control de giro de cada rueda trasera.

La suspensión debía estar preparada para transitar tranquilamente por una pista, de manera que se adaptaron una nueva barra anti-rolido y una suspensión más firme, junto a un sistema hidráulico que nivelaba la suspensión, aún cuando el coche iba cargado.

Luego del paso obligado por Mercedes en el DTM, BMW se preparaba para presentar su evolución del M3 a lo que Mercedes respondión con el 190 E 2.5 Evolution, en 1989. Un gigantesco alerón trasero (que nunca se ha probado como realmente efectivo) era la característica principal del modelo; un año después aparecería el Evolution II, con un bodykit aún más espectacular.

En los últimos meses de producción del 190 E 2.5 AMG se encargó de subir la potencia al motor, hasta llegar a los 260 caballos. El impresionante AMG 190 E de 3.2 litros (primer modelo vendido en asociación con Daimler) alcanzaba los 260 km/h, la berlina más rápida del mundo en ese momento.

Vía | Wikipedia, Piel de toro


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  1. Bitacoras.com 22 octubre 2012

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