17 diciembre 2011 Curiosidades, Muscle cars

En EEUU comprar un muscle car comenzó siendo la ilusión y la moda, años atrás. Cuando la crisis del petróleo hizo su primera aparición estos vehículos pasaron a ser dinosaurios en vías de extinción, hasta casi desaparecer por completo ante la nueva oleada de coches japoneses. En los años 80 y 90, comprar un muscle car era una inversión monetaria, esperando que en el futuro y con la debida restauración, éstos duplicaran o triplicaran su precio.

Hoy en día, los muscle cars originales se siguen moviendo a nivel de afición y de negocio, aunque el furor parece que ha frenado un poco. Es por ello, que resulta extraño que un Dodge Charger de 1969 haya sido completamente desmantelado por el valor de restauración que una de estas bestias puede alcanzar en el mercado; en este caso, todas sus piezas originales desde las puertas hacia adelante (incluyendo suspensión, dirección y frenos), han sido reemplazadas por todos los componentes del Dodge Viper. Su motor V8 ha sido guardado a buen recaudo y ha cedido el paso al motor V10 de 8.3 litros.

Este Charger se está vendiendo en e-Bay y la puja más alta ha llegado de momento a los 61.400 euros, al momento que escribo esto, tal vez mucho menos de lo que su propietario quiere por él.


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  1. Bitacoras.com 17 diciembre 2011

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