Mercedes Clase E 250 CDI, prueba (Diseño exterior, interior y acabados)

Mercedes Clase E 250 CDI, prueba (Diseño exterior, interior y acabados)

Escrito por: Diego G. Moreira    18 agosto 2012     Comentario     5 minutos

Segunda parte de la prueba del Mercedes Clase E 250 CDI con 204 CV. En esta parte analizamos el diseño exterior, espacio interior y calidad de materiales, así como maletero.

Seguimos montados en el Mercedes Clase E 250 CDI, montados aunque sea virtualmente o eso es al menos lo que pretendemos, es decir, que todos los que nos seguís tengáis una idea del coche, así como, de sus bondades y partes a mejorar.

En la primera parte de la prueba hablamos del motor, un 2,2 litros de cuatro cilindros que llevado a su nivel máximo llega a los 204 CV. Es un motor muy prestacional, más que suficiente para mover con total soltura al Clase E. Y ahora en la segunda parte nos toca hablar del diseño, de la habitabilidad del Clase E (muy buena, ya adelantamos) y también de las calidades interiores y maletero.

Diseño exterior

Antaño Mercedes era una marca de diseños tradicionales, con sus seguidores y detractores pero sin duda era tradicional en sus diseños. Con los últimos cambios en la marca, parece que los diseños tradicionales están dando paso o otras más deportivos y juveniles, segmentando mucho más el potencial cliente.

Pues bien, el Clase E, sigue contando con ese diseño tradicional de berlina de grandes dimensiones. Este segmento no es para arriesgar, incluso otras marcas premium mantienen cierto grado de tradicionalidad en sus berlinas grandes, como el Audi A6 o BMW Serie 5.

Pero el Clase E que veis en las fotos tiene algo particular, lo primero que destaca es la deportividad y esos faldones en los laterales o defensas que no son muy típicos en una berlina de estas características. Eso se debe al PACK AMG, que además de la parte estética también incluye los frenos mejorados con pinzas en color negro y logotipo Mercedes. Otro pack exterior es el Avantgarde, que añade otro plus de deportividad frente al típico y más conservador Elegance.

El frontal es imponente, con los dobles faros pero cuadrados (no como anteriormente) y con esa tira de luces diurnas tipo LED, que es un extra. Puesto que de serie cuenta con dos luces circulares, una las diurnas y otra los antinieblas. No podemos olvidarnos de la estrella ondeante encima del capó, todo un rasgo típico de la versión Elegance, y que desde el interior aporta un toque de distinción al conducir y ver la estrella sobresalir por encima del capó.

Las llantas de 18 pulgadas AMG también llaman la atención, sobretodo porque de serie equipa unas llantas de 16 pulgadas mucho más sencillas. Mientras que en el lateral volvemos a encontrar las estriberas laterales aportando ese punto deportivo.

Finalmente en la trasera, como si de un potente V6 se tratara, cuenta con doble salida de escape, además con forma rectangular. De nuevo es un extra fruto de la configuración AMG, pero le confiere el toque final a la zaga del Clase E. Las luces traseras cuentan con tecnología LED.


Diseño interior, habitabilidad y calidad de acabados

El interior cuenta con un salpicadero de formas clásicas pero con la calidad por bandera. No sólo son materiales mullidos al tacto, sino que además emanan calidad y es algo que con el paso del tiempo se nota. Los ajustes también están a la altura del coche, no hay un mal ajuste a la vista o algún ruido extraño, todo está en su sitio y a la altura de los cerca de 60.000 euros de precio final del Clase E que está en esta prueba.

Los mandos son típicamente Mercedes, desde el tirador para soltar el freno de mano (que es ya todo un signo de identidad) hasta los mandos de los limpias e intermitentes (todos en la misma palanca). El climatizador sin embargo nos ha parecido algo complejo en funciones, es muy completo, pero puede llegar a ser complejo al usarlo.

De noche una línea LED recorre parte del salpicadero y las puertas, en un color anaranjado de corte tradicional. Las plazas delanteras son cómodas, los asientos son espaciosos y recogen muy bien el cuerpo.

Están forrados de un tejido mixto de piel y alcántara, un extra incluido en el pack AMG. Curioso que sea eléctrico para regular la altura o el respaldo, pero no lo sea para desplazarlo longitudinalmente, si quieres el pack completo tocará pasar por caja.

Las plazas traseras son amplias, sin llegar a ser un Clase S o un Skoda Superb (es increíble en espacio que tiene esta berlina en las plazas traseras) pero cumple bien su cometido en espacio y los tres ocupantes viajarán abordo del Clase E con confort. Dispone de salidas de aire traseras, en las puertas y tren central, así como huecos y posavasos o una toma de 12 V.

En general es un coche amplio y muy cómodo, bien acabado en materiales y terminación, e ideal para viajar por espacio y comodidad.

Huecos y maletero

En el apartado de huecos parece un monovolumen, puesto que no ha escatimado a la hora de dotarlo de guanteras y diferentes lugares donde dejar nuestras cosas. El cofre central es enorme, además dispone de dos posavasos y de una guantera general grande, igual que las de las puertas. Tampoco se olvida de los ocupantes de las plazas traseras.

El maletero tiene una buena capacidad, con 540 litros de capacidad. Las formas regulares hacen que podamos aprovechar casi todo el maletero.

En la tercera parte de la prueba hablaremos del equipamiento, repasando además el de seguridad y precios del Clase E, así como, nuestra valoración general sobre el coche.


Fotos |
Diego G. Moreira y Equipo de pruebas

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