El RACE en contra de la persecución contra los automovilistas

El RACE en contra de la persecución contra los automovilistas

Escrito por: Yago González Mato    19 noviembre 2018     4 minutos

Medidas como la subida en los precios de los diésel, la restricción de circulación por ciertas zonas o el planteamiento del Gobierno del pago por usar autovías y autopistas, son algunos de los nuevos aspectos que atacan constantemente a los automovilistas y contra los que el RACE pretende luchar.

Evidentemente, el mundo sufre una gran contaminación, y sí, gran parte de ella proviene de las emisiones nocivas producidas por los coches. Sin embargo, y esto también es un hecho, son siempre los consumidores los que tienen que pagar justos por pecadores.

Sin ir más lejos, la industria alimentaria es la responsable del mayor porcentaje de contaminación del planeta, superando por mucho a la contaminación producida por los vehículos en todo el mundo. Sin embargo esta no sufre de regulaciones, subidas de precio o alteraciones prohibitivas, porque como siempre, el dinero lo es todo.

Y es que tristemente, es el dinero lo que realmente importa a los organismos regulatorios, no la salud ni la calidad de vida de las personas y del mundo en el que viven. Las reformas sacadas del borrador de la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética, son un claro ejemplo de la persecución, prohibición y control que pretende implantar el gobierno, que más que por favorecer la salud del planeta y aumentar la calidad de vida del ciudadano, parece más bien tratarse de otro afán recaudatorio disfrazado sutilmente bajo premisas inconsistentes, que intentan disfrazar métodos que podrían catalogarse de inquisitivos.

Tanto es así que una de las nuevas medidas propuestas, sugiere prohibir la circulación de coches de combustión en su totalidad a partir del año 2040.

Ante cuanto menos tan pesimista escenario, el RACE y su objetivo de mantener siempre la salud de movilidad, no han podido sino declarar su disconformidad ante tan abusivas medidas.

Uno de los principales argumentos del RACE, es que las industrias automovilísticas han adaptado sus nuevos motores para cumplir con las regulaciones y se han convertido en mucho menos contaminantes y respetuosos con el medio ambiente.

Los coches de hoy en día contaminan hasta 30 veces menos que los coches de hace 20 años, por eso, el RACE, exige se revisen las medidas y se adapten para plantear un escenario realista, anti persecutorio y apoyado por el ciudadano.

Recientes declaraciones del RACE, resumen a la perfección el punto de vista de este organismo encargado de representar a los conductores de nuestro país:

“Estamos asistiendo al anuncio y ejecución de medidas que van en contra de los automovilistas sin ofrecer alternativas y, lo que es más preocupante; por un lado cargando con cada vez más impuestos y más restricciones a los propietarios de un vehículo, y por el otro, sufriendo una muy significativa y arbitraria devaluación del valor de sus vehículos que según diferentes estimaciones del sector, puede llegar a suponer decenas de miles de millones de euros a sufragar por el automovilista”.

Atascos fantasma Ford

El Gobierno ha llegado al extremo de plantear la eliminación en 2040 de los vehículos gasolina, diésel, e híbridos, dejando prácticamente como única alternativa, usar de manera obligatoria un coche eléctrico. Tecnología actualmente cara, e incapaz de realizar un desplazamiento largo sin tener que parar al menos una hora en el mejor de los escenarios para poder retomar la marcha.

Por todo esto, el RACE considera que lo primero, es enfocarse en modernizar el parque, es decir, las carreteras, infraestructuras etc, de esta manera se priorizará en la seguridad del ciudadano, la calidad del desplazamiento, así como en el cambio climático, pero claro, esto requiere un gran desembolso de las arcas estatales, y no interesa, es mejor reclamar más dinero al ciudadano…

Cabe recordar que el alarmismo y la incertidumbre no hacen más que perjudicar a una industria que, en estos momentos, genera nada menos que el 10% del PIB de nuestro país, más de 300.000 empleos directos y 2.000.000 ligados de manera indirecta.

Como podéis ver aquí tenemos un ejemplo más del afán recaudatorio de los partidos políticos que nos gobiernan, donde bajo bonitas premisas y promesas irreales hacia un mundo sin contaminación y precioso, nos quitan el dinero de cualquier forma para hacer con él quién sabe qué cosas…

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