
La mañana en IFEMA comenzaba con un buen desayuno por parte de Mercedes-Benz. Sobraba comida, pero hay algo a lo que no podia dejar de mirar desde el momento en el que entré. Su enorme capó rojo acompañado de la preciosa capota negra ponían muy por encima a este SLS AMG Roadster del resto. No es que no hubiera nivel, que lo había, si no que este AMG es de otro mundo.
La marca de la estrella no ha llevado al Salón del Automóvil de Madrid ninguna novedad pero todos los vehículos expuestos tenían su encanto. Desde el SLS hasta la nueva Clase A me gustaron. No lo entiendo muy bien. Antes no quería ver un Mercedes ni en pintura, pero ahora, a excepción de la Clase E y S, me enamoran. ¿De verdad algo está cambiando algo en Mercedes-Benz? Leer más






