Una compañía china propone un extensor de autonomía que estará movido por diésel y que permitirá un consumo un 50% menor de combustible en camiones.
El transporte de mercancías por carretera es uno de los mercados que más se resiste a la electrificación. Es algo demasiado complejo ya que se necesitan grandes baterías para almacenar la energía necesaria para mover los vehículos comerciales pesados. Además, se requiere una infraestructura capaz de cargar esas baterías en un espacio de tiempo corto. Y eso, es muy difícil de conseguir, aunque se están realizando pruebas para solucionarlo.
Desde China llega una posible solución para este problema, que puede resultar muy práctico. Se trata de un motor movido por diésel que no se utilizará para mover el camión, sino para cargar la batería del sistema de tracción eléctrico. Este motor ha sido desarrollado por la compañía Yuchai, especializada en motores.
Una apuesta ambiciosa
Las intenciones de la compañia es reducir el consumo de diésel en un 50% y alcanzar una eficiencia de 4,8 kWh por litro. El rango de potencia que podrá abarcar va de 15 kW a los 600 kW. Así que si confirman todos estas cifras, esto podría revolucionar el mercado del transporte pesado por carretera.
El extensor de autonomía desarrollado por Yuchai es algo diferente al de otros sistemas similares. Este almacena energía mecánica mediante un volante de inercia de alta velocidad, que está conectado al cigüeñal. Cuando es necesario, esta energía se libera y se convierte en electricidad mediante un generador. Este diseño hace que se reduzca el número de componentes, simplifica al transmisión y permite ciclos de funcionamineto optimizados. Esto hace que sea más práctico para aplicaciones de potencia intermitentes y gestionar los picos de demanda que suelen requerir los vehículos comerciales y los equipos industriales.
Para dar forma a este proyecto se cuenta con una división de Rolls Royce y con contratos con multinacionales chinas como Dongfeng y BAIC. El objetivo es equipar con este sistema camiones ligeros, vehículos industriales, pero también se podría aplicar en vehículos todoterreno. Con esta propuesta, China no solo se centra en la electrificación completa, sino que también se centra en un desarrollo paralelo para llegar a ese objetivo final.
<p>Como complemento a las soluciones eléctricas con batería, la propulsión basada en hidrógeno es esencial para la transformación del sector del transporte de mercancías por carretera de larga distancia. </p>
Problemas para su aplicación
La realidad es que este sistema, aunque muy eficiente y prometedor, requiere todavía muchas pruebas. Los volantes de inercia de alta velocidad necesitan sistemas de contención muy complejos para garantizar la seguridad y cálculos avanzados sobre las masas rotatorias y los efectos giroscópicos. Se necesitan muchas pruebas para validar su uso en la práctica, con pruebas con flotas reales y en condiciones de uso normal.
Para poder ser aprobado en Europa, necesitará superar unas pruebas de emisiones de NOx y párticulas y superar unas normas que son más estrictos que los que se aplican en China. Así que todavía queda mucho camino que recorrer hasta que este sistema pueda ser utilizado sin problemas. Eso sí, su aplicación puede ser más sencilla que crear la infraestructura necesaria para alimentar las baterías de los camiones eléctricos.