China ha comenzado a legislar elementos de seguridad de los coches más modernos y propone una vuelta a los mandos físicos que se controlan de manera más sencilla.
En los coches más actuales encontramos grandes pantallas y un sistema de control de elementos del coche que están vinculados a estas. Pero desde hace un tiempo, se ha popularizado entre varias marcas la vuelta de los mandos físicos para controlar el equipamiento del coche. En China esto ya no va a ser una opción, ya que se está legislando para cambiar la tendencia y hacer que vuelvan los mandos físicos a los habitáculos de los coches.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información ha propuesto nuevas normas que exigen que las funciones esenciales de seguridad se controlen mediante interruptores y botones físicos. No deben de estar ocultos en algún submenú de la pantalla táctil y que puedan ser accesibles sin necesidad de tener que manipular esta.
Entre estos mandos básicos figuran los intermitentes, las luces de emergencia, el cambio de marchas y la llamada de emergencia han de contar con estos mandos que se puedan accionar de manera sencilla y práctica. La superficie mínima que han de tener estos mandos es de 10 x 10 mm, lo que parece ser suficiente para poder manipularlo con facilidad.
Esta propuesta legislativa va en contra de los interiores minimalistas propuestos por marcas como Tesla, BYD y Xiaomi y suponen una vuelta a los mandos clásicos, al menos en algunos casos muy concretos. Los retrasos en el accesos a los menús de las pantallas, la complicación para llegar a la función que se busca y otros motivos de seguridad son claves para entender esta vuelta a lo físico.
Las prohibiciones en materia de equipamiento en los coches va más allá en China. Por ejemplo, se han prohibido también las manijas ocultas y desplegables eléctricas, ya que provocaban situaciones de riesgo. Varios ocupantes de coches equipados con este sistema se han visto atrapados en el coche y esto supone un riesgo muy elevado.
Los volantes de yugo también están en el punto de mira de los legisladores chinos, ya que también se van a prohibir a partir de 2027. En este caso, se esgrimen argumentos de maniobrabilidad, ya que este tipo de volantes no permite mantener el control como lo hacen los volantes redondos. Otro argumento es el airbag. Al desplegarse, salen disparados fragmentos del volante y en el caso de los volantes de yugo, su forma y superficie no permiten que esos fragmentos se dispersen de forma segura y pueden causar daños en el conductor.
<p>Aunque no ha sido muy popular en otras marcas, Toyota quiere seguir apostando por este tipo de volante aunque añadiendo algún toque extra que sorprenderá.</p>
La superficie del volante es importante también en caso de impacto, ya que en el caso de los volantes circulares se reparte la zona del impacto y esto permite que se reparta este mejor. Un volante de yugo tiene menos superficie y el golpe se concentra en una zona más limitada e incrementa el daño.
Esto puede sentar precedentes en otros países, que pueden seguir la tendencia del gobierno chino y legislar para mejorar la seguridad de los coches.