Cómo proteger tu coche y el parabrisas de la lluvia

Jaime Gomez     10 mayo 2019     3 min.
Cómo proteger tu coche y el parabrisas de la lluvia

El parabrisas es el elemento más importante para la visibilidad y siempre hay que tenerlo en perfecto estado, igual que las escobillas y el climatizador.

El automóvil es el medio de transporte más usado y cómodo para trayectos de corta y media distancia. Desde que Karl Friederich Benz lo inventara en 1886, ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los habitantes del planeta gracias a que ha supuesto un considerable ahorro de tiempo en los desplazamientos.

Conducir puede ser una actividad peligrosa. La seguridad al volante se basa en la visibilidad y en la estabilidad. En la estabilidad intervienen elementos como el calibrado del eje, los neumáticos, ya que estos son el único apoyo del coche con la carretera, el sistema de frenado o el propio estilo de conducción del piloto. Desde luego que se recomienda una conducción suave, pero firme. Un conductor seguro es aquel que evita las maniobras bruscas, tales como los frenazos y las aceleraciones fuertes.

La lluvia, enemiga de una conducción segura

En cuanto a la visibilidad, un aspecto que los conductores suelen pasar por alto, es fundamental tener una buena puesta a punto de tres elementos: parabrisas, escobillas y climatizador.

El parabrisas es el elemento clave. Actúa como protector contra los agentes externos, a la vez que permite ver la carretera. Sin tener una buena visibilidad no es posible conducir. Por eso, cualquier desperfecto que haya en el parabrisas, por pequeño que sea, debe ser arreglado, inmediatamente, para evitar males mayores.

Una medida de seguridad aconsejable es el tratamiento antilluvia de Carglass, que sirve para repeler el agua, mejorar la visibilidad y hacer que la conducción sea más cómoda y segura. Al aplicarse sobre el cristal, genera una película que impide que las gotas de lluvia, el polvo o la nieve se adhieran a la luna del coche. También facilita la retirada de hielo sin tener que encender la calefacción o utilizar elementos agresivos, como la sal, que, a la larga, terminarán por deteriorar el parabrisas. Hay que señalar que cuanta mayor sea la velocidad de circulación, mejores son los resultados e, incluso, a partir de los 80 km/h no es necesario activar el limpiaparabrisas. Además, sirve como tratamiento antimosquitos para la época de verano, por lo que la luna del coche permanecerá limpia durante más tiempo.

El tratamiento antilluvia es fácil y rápido de aplicar. En 5 minutos estará listo y sus efectos se prolongarán durante un período de entre 6 y 8 meses.

Las escobillas son un elemento importante para un correcto mantenimiento del parabrisas. Son muchos los conductores que menosprecian la importancia de las escobillas y no las mantienen en buen estado. Algo extraño, sobre todo, teniendo en cuenta que son baratas y fáciles de cambiar. Una buena puesta a punto de las escobillas evitará problemas, como esparcir la suciedad al usar el limpiaparabrisas e, incluso, provocar arañazos en la luna del vehículo.

El climatizador del coche no sirve solo para mantener una temperatura adecuada en el habitáculo. Es muy útil a la hora de acabar con los cristales empañados. Algo que suele ocurrir en días de frío y/o lluvia. Para desempañar los cristales se aconseja poner el climatizador a una temperatura de entre 20 y 21 grados y con las rejillas orientadas hacia los cristales.

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