Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV, prueba (parte II)

Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV, prueba (parte II)

Escrito por: Javi Vicente   @javivicente    23 febrero 2010     2 Comentarios     5 minutos

El Ford Fiesta es un coche llamativo (para qué vamos a negarlo) y lo que más destaca es su gama de colores. El coche de prueba es de color verde sqeeze, para no pasar desapercibidos, pero también sorprende su color Hot Magenta de tonos morados, también para ir de incógnito. Ambos colores son los más caros, elevando su precio en 440 euros.

De su aspecto exterior y sus líneas bien definidas sorprende su agresividad, con un estilo muy marcado y que o gusta mucho o disgusta, pero no hay término medio. A mi particularmente me ocurre lo primero para el caso de las 3 puertas y lo segundo en su versión de 5 puertas. El diseño deportivo de su parte trasera, principalmente la parte inferior y el alerón, se combina con sus alargadas ópticas delanteras, junto con las llantas de 5 radios.

Diseño exterior

Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV

La primera impresión al verlo es cuanto menos sorprendente. Además de las formas, los colores. Un urbano, derivado del segmento compacto, donde su medio natural es la ciudad, las calles estrechas y los aparcamientos pequeños donde un familiar no cabe. Pero veamos su diseño, aquel que al girar la esquina o verlo en un semáforo se lleva todas las miradas, y más si es en algún color de los antes comentados. No es un coche que llegue a los 4 metros de largo (se queda en el límite) y de ancho mide 1,72 metros.

Visto de frente llama la atención sus grandes faros triangulares, donde hay espacio para cualquier óptica; no así para las antiniebla, que se alojan en el paragolpes, al lado de esa gran boca, con rejilla de plástico, comunmente llamada calandra, que permitirá la entrada de aire para la refrigeración del motor. De forma alargada y en la parte inferior del mismo, atravesando de un lado a otro, encontramos una pieza que continúa el paragolpes con formas aun más agresivas.

Aunque las llantas de 15 pulgadas no parezcan a priori algo deportivas por el tamaño, sus 5 radios y el perfil de los neumáticos, junto con el conjunto del coche, sí que son vistosas. Por contra, no lleva ningún tipo de faldón ni rebaje en la carrocería, siguiendo una curva hacia el interior que lo deja algo cojo. El retrovisor con intermitente tan de moda últimamente, junto con su sujeción a la puerta, lo hacen diferente al resto.

Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV

Nos desplazamos a la parte trasera. Es lo que más ha cambiado con respecto al anterior modelo, si es que hay algo que se haya conservado. El difusor de plástico, emulando varias celdas para la salida del aire, junto con el gran alerón y el corte a media altura, es lo que más sobresale de esta parte. Los grupos ópticos traseros también forman un triángulo dejando los pilotos de niebla para la parte inferior. El paragolpes monopieza también incluye una pieza a cada lado. Lástima que los escapes queden ocultos, porque un tubo cromado le iría bien.

La carrocería no la hemos probado (no hemos tenido accidente ni golpes como para afirmarlo) pero en apariencia es algo frágil. Se hunde con facilidad en la parte del capó y sobre todo en las zonas donde deberían ir las puertas traseras. No se ve tan rígido que el propio Mondeo o Kuga, ambos de la misma marca. Al reducir precio final al cliente, se reducen costes, y este, puede ser una salida. Esto es una simple apreciación, y como veremos en la tercera parte, obtiene las 5 estrellas EuroNCAP, algo que no consiguen el Chevrolet Spark o el Citroen C3.

Diseño interior

Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV

Por dentro, como no podía ser de otra manera, aparece el acabado cromado tanto en las puertas como en la consola central, volante incluido. Por eso es acabado titanium. Cuando nos sentamos, no es el mejor asiento que hemos probado, pero está a la altura de un coche compacto. El volante es cómodo al tacto; se notan los bordados en las zonas interiores, que personalmente me gusta. La calidad es mediocre, tampoco podemos pedir mucho más.

La posición del conductor y pasajeros es agradable, no es incómoda en ningún momento salvo en viajes muy largos, que puede llegar a aburrir y agotar. No sé si será cosa del coche de pruebas, pero he notado como una parte del tronco central (a la altura de la rodilla derecha para el caso del conductor) cogía calor, independientemente de si se ponía aire frío o calor. La parte simétrica, por el contrario no lo hacía.

El cuadro de instrumentos sigue la misma línea sport que el diseño exterior con dos esferas bien diferenciadas y una zona central más hundida para los testigos de control. Los tiradores de las puertas son peligrosos, parece que vayan a romperse y quedarse con ellos en la mano. A nosotros no nos ha pasado por lo menos.

Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV

Si nos pasamos a las plazas traseras no vamos a esperar un gran salón. Son más bien pequeñas y justas para los adultos, aunque lo ideal es que viajen niños. Aunque está homologado para 5 adultos, no he querido ni probarlo, me dejarían de hablar los que metiera detrás, ya que con dos se viaja algo a disgusto, sobre todo si son medianamente grandes.

En el maletero podemos meter hasta 295 litros. Sorprende la capacidad que tiene y parece menos de lo que en realidad es hasta que visualizas todo lo que ha entrado. Aun así, si necesitamos más espacio, es posible abatir los asientos hasta alcanzar los cerca de 1.000 litros de capacidad total.

He echado de menos como siempre un reposabrazos central (los viajes no son lo mismo sin él), aunque las guanteras y portaobjetos son abundantes, tanto en puertas como en el salpicadero y partes inferiores.

Fotos | Javi Vicente

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