Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

Escrito por: David Lopez   @espacionblanco    11 junio 2018     Sin comentarios     6 minutos

Fue en 1961 cuando Harley-Davidson creó la Topper, su primera y única scooter para competir con las míticas Lambretta y Vespa, dejándonos un hito en su historia

Corría el año 1946 cuando dos de los modelos más míticos de scooter llegaron al mercado, dos modelos que durante la década de los años 50 y 60 se convirtieron en auténticos iconos, en gran parte debido a la popularidad que alcanzaron dentro del movimiento inglés Mod, llegando además a numerosos mercados alrededor de todo el mundo. Como imaginaréis me estoy refiriendo a la Lambretta de Innocenti y a la Vespa de Piaggio y D’Ascanio.

En esa época el mercado de las scooter estaba dominado por estas dos marcas, por eso no resulta extraño que el resto de fabricantes quisieran tener también su trozo del pastel, especialmente aquellas marcas que no disponían de una de estas populares motocicletas en su catálogo. Una de estas marcas era Harley-Davidson, quien siempre se ha mantenido fiel a un estilo característico a lo largo de sus 115 años de historia, pero que en el año 1960 también sucumbió a la moda de las scooter.

Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

Fue en 1960 cuando la fábrica de Harley-Davidson situada en Milwaukee vio nacer al primer scooter de la marca, un modelo que no se quedó en tan solo un simple prototipo, sino que fue un proyecto que por desgracia para los más puristas de la marca duro hasta el año 1965. Ese modelo se llamaba concretamente Harley-Davison Topper y, como podéis ver en las fotos que acompaña a este post, su diseño era bastante raro y peculiar, muy alejado a lo que Harley-Davidson tenía acostumbrado a sus incondicionales de la época.

Cuando los ingenieros de Harley-Davidson se pusieron manos a la obra en la creación de la Topper, seguramente pensaron en que, para poder destacar sobre las dos scooter dominadoras del momento, había que hacer algo diferente al resto, pero esta fórmula perfectamente válida no resulta siempre compatible con la mayoría de las preferencias de la gente. Su estética de líneas y formas cuadradas se componía de acero para toda la parte delantera, desde el comienzo del asiento, el suelo y el guardabarros, mientras que la fibra de vidrio se uso para dar forma a la cubierta del motor. Incluso podían convertirla en sidecar, tanto para el transporte de personas como de paquetes.

Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

Pero a pesar de este entrañable experimento de Harley-Davidson, la Topper es una motocicleta que cuanto más tiempo te pasas mirándola más cariño le coges, más atractiva te parece, y además todo hay que decirlo, tener el logotipo de Harley-Davidson en sus laterales le da un toque aun más especial. Y es que todo en la Topper podríamos decir que es especial, incluso las soluciones adoptadas en su parte mecánica, de las que hablaremos a continuación.

Originalmente, cuando la H&D Topper inició su comercialización en 1960, la Topper se denominaba como modelo “A”, y es en ésta donde se comenzó a montar un motor de dos tiempos monocilíndrico de 165 CC alojado en posición horizontal respecto al suelo de la moto. Este motor entregaba una potencia ligeramente menor a 6 CV (concretamente 2.26 tomando el índice N.A.C.C. que se usaba en ese momento) y no tenía depósito de aceite, por lo que había que hacer la mezcla en el depósito o la garrafa y, para arrancarla, bastaba con tirar de una cuerda de manera similar a como hacemos para arrancar una motosierra, sistema que también adoptaba la Lambretta E.

Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

El motor de la H&D Topper funcionaba con una trasmisión continúa variable que denominaban Scootaway Drive, compuesta por un sistema de seguridad que no permitía comenzar la marcha hasta que no se superaban las 1.800 rpm, pero este tipo de transmisión provocó numerosas quejas entre los primeros propietarios, ya que la suciedad hacía que la correa patinara, por lo que en 1961 se mejoró la transmisión haciendo que el disco primario estuviera sellado en un baño de aceite.

Pero por desgracia para los primeros propietarios de la Topper, este no era el único mal endémico que afectaba a esta original scooter. La Topper, ha diferencia de otras scooter del mercado, no incorporaba ventilador para la refrigeración, ya que los ingenieros de Harley-Davidson tenían la certeza de que, al haber dispuesto el motor en horizontal y en una posición más baja, el propio aire en circulación haría refrigerar el motor. Pero esto, para algunos propietarios, les produjo algún quebradero de cabeza al ver como su motor se sobrecalentaba.

Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

Por desgracia para la Topper A, su longevidad en el mercado no se extendió demasiado, de hecho su producción cesó un año después, en 1961. Paralelamente se comenzó a producir también el modelo Topper AU, ligeramente descafeinado en cuanto a potencia, debido a que en algunos estados de los Estados Unidos se permitía circular sin licencia a aquellas motocicletas con una potencia nominal inferior a lo establecido; además, los jóvenes podían adquirir una licencia para conducirla sin haber llegado a la edad legal para hacerlo.

Tampoco podemos olvidarnos del modelo Topper AH, cuya venta comenzó en 1961 y finalizó también, como el resto de la gama, en 1965. A la Topper AH podríamos considerarla como la versión deportiva, ya que su potencia aumentaba hasta los 9 CV, debido a que se realizaron ciertas mejoras en su motor: se instaló una nueva culata que aumento su relación de compresión hasta un ratio de 8.0:1 (en los modelos A y AU era de 6.6:1), filtro de aire más grande, un carburador más grande y, consecuentemente, una admisión y unos puertos de transferencia más grandes  y un nuevo escape.

Harley-Davidson Topper, la primera y única scooter del fabricante americano

A pesar de que la Harley-Davidson Topper gozó de cierta popularidad, nunca llegó a ser una rival directa de las scooter italianas y japonesas, por lo que el fabricante americano decidió finalizar la producción de la Topper en 1965, dejándonos así para la historia con un modelo único e irrepetible dentro de la propia marca. A día de hoy la Harley-Davidson Topper tiene su pequeña legión de fans, de hecho la gran parte de esta información ha podido ser recopilada gracias a gente detrás de webs como “Harley Topper Club“, e incluso podemos encontrar modelos a la venta que varían en precio en función de su estado: desde los 1.500 dólares hasta los 4.800 e incluso 5.500 dólares por modelos restaurados e impolutos de 1961.

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