El Lamborghini Countach y el origen de su nombre que poco o nada tiene que ver con los toros de Lidia

El Lamborghini Countach y el origen de su nombre que poco o nada tiene que ver con los toros de Lidia

Escrito por: Javier López   @jlopezbryan96    21 octubre 2018     2 minutos

El Lamborghini Countach, un emblemático superdeportivo cuyo nombre esconde un origen pasional y hermoso que dista de la tradición taurina de la marca italiana.

Los superdeportivos, esos vehículo que tanta expectación y emoción generan entre los aficionados al mundo del motor y los cuales son capaces de ofrecer unas prestaciones dignas de admirar. Sin embargo, para alcanzar el nivel mecánico del que gozan en la actualidad este tipo de vehículos, ha sido necesario partir de unos cimientos estables y rígidos. Esto nos lo demuestran modelos como el emblemático Lamborghini Countach, el precursor de las famosas puertas tipo de tijera que se han convertido en sello de identidad de los modelos V12 de la firma italiano junto a sus nombres, los cuales son tomados de los toros de Lidia.

Desde tiempos inmemorables, el símbolo de Lamborghini es un toro, motivo más que suficiente para que los nombres de sus vástagos se relacionen directamente con este poderoso animal. Sin embargo, el Countach fue una excepción y, pese a no ser el único modelo de la marca cuyo nombre no está asociado con el mundo taurino, cuenta con un origen especial y digno de apreciar.

Lamborghini no solo ha buscado aplicar una mecánica pura y sobrecogedora en sus modelos a lo largo de la historia, sino también un diseño rompedor, ideado para que todo aquel que fuese testigo de este se quedase perplejo. Esta reacción fue la que provocó el Lamborghini Countach en Nuccio Bertone, diseñador y director de Bertone, y el cual se quedó perplejo ante las curvas y ángulos cortantes del superdeportivo italiano.

Fue en el año 1971 cuando se presentó en primicia el LP500 en el Salón de Ginebra, un prototipo que anticipaba los rasgos que ofrecería la próxima bestia de Lamborghini. Finalmente, fue tres años más tarde cuando el Countach hizo acto de presencia como un vehículo de producción, ofreciendo un propulsor V12 atmosférico de cuatro litros y 375 CV.

Sin embargo, no fue el rango de potencia ni las prestaciones las que desencadenaron el bautismo de este superdeportivo como Countach, sino su diseño. Marcello Gandini fue el encargado de esculpir con mimo y cuidado todos y cada uno de los detalles de este espectacular modelo, pero no fue hasta que Nuccio Bertone lo vio en primicia cuando se decantaron por dicha denominación para referirse a este revolucionario superdeportivo.

Bertone, que también hablaba piamontés -dialecto del italiano que se habla en la región de Piamonte-, tan solo fue capaz de articular la palabra «countach» cuando fue testigo del futuro inmediato de Lamborghini. Este término es una expresión de asombro que suele emplearse para admirar la belleza de una mujer. De esta forma, Nuccio, anonadado ante la elegancia y agresividad del superdeportivo de Sant’Agata, lo bautizó como Countach, dando constancia de la hermosura incondicional de este modelo tan especial.

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