Presentación y prueba Suzuki Jimny 2019: un todoterreno puro y fiel a sus principios

Presentación y prueba Suzuki Jimny 2019: un todoterreno puro y fiel a sus principios

Escrito por: Javier López    5 noviembre 2018     Sin comentarios     12 minutos

Hemos conocido de primera mano al nuevo Suzuki Jimny, un todoterreno de los de verdad con un diseño muy atractivo y dispuesto a superar cualquier terreno.

Vivimos en un mundo automovilístico donde los SUV y crossovers están comenzando poco a poco a adueñarse del mercado, dejando al margen a otros segmentos como el de los monovolúmenes o el de los todoterreno tradicionales. Sin embargo, en la actualidad siguen existiendo perseverantes firmas que apuestan por vehículos dispuestos a romper con todo y a llevar la contraria, como Suzuki. La firma nipona ha dado vida a la cuarta generación del Jimny, un pequeño todoterreno puro y duro que llega con una actitud muy rebelde, con muchas ganas de revolucionar el segmento y, sobre todo, para seguir ofreciendo capacidades off-road que quitan el aliento, algo que hemos querido comprobar de primera mano.

Nos hemos desplazado hasta la capital española para conocer en primicia al nuevo Suzuki Jimny, todo un valiente que ha dicho “no” a las modas para seguir su propia senda repleta de personalidad y mucha diversión al volante. Con esta cuarta generación ya insertada en el mercado, la firma japonesa nos ha querido ofrecer un vehículo fiel a sus principios y capaz de ofrecer unas capacidades off-road puras y firmes, dispuestas a permitirnos avanzar por cualquier terreno adverso.

Un diseño arraigado en el pasado pero con pinceladas actuales

Suzuki siempre ha destacado por contar entre su gama de modelos con un todoterreno dispuesto a sortear cualquier tipo de obstáculo, y en esta última etapa de la marca es el nuevo Jimny el encargado de cubrir dicho puesto. Sin embargo, esta nueva generación del 4×4 japonés no solo destaca por sus capacidades fuera del asfalto, sino también por su conseguido diseño que combina un espíritu retro con rasgos modernos.

Este curiosa y acertada combinación ha conseguido despertar rápidamente un fuerte encanto hacia el nuevo Jimny y, ante el cual, hemos sucumbido. Lo primero que nos llama la atención es su frontal, que apuesta por unas formas rectangulares realmente atractivas y que recuerdan a los todoterrenos de antaño. Este efecto ha querido acentuarlo Suzuki con la posibilidad de escoger entre dos parrillas diferentes: una con las ya características líneas verticales y el logo de la firma en el centro; y otra más tradicional y anclada en las primeras generaciones de este modelo, la cual muestra un frontal limpio en el que se inscribe la palabra “Suzuki” sin ningún aditivo más.

El lateral del nuevo Jimny continúa con esta estética retro conformada por unas líneas cuadradas, y sus pequeñas dimensiones de 3,48 metros de largo -3,65 contando la rueda de repuesto-, 1,64 de ancho y 1,73 de alto lo convierten en uno de los todoterrenos más contenidos del mercado. Si nos trasladamos hasta la zaga, seguiremos apreciando un diseño propio de los todoterrenos más puros, donde una puerta de apertura lateral y una rueda de repuesto se inscriben en esta, junto a una defensa tosca y ruda que adelanta el claro espíritu campero del nuevo Suzuki Jimny.

Un habitáculo moderno y preparado para llenarse de barro

Suzuki ha querido inscribirse dentro de las últimas novedades y tecnologías, las cuales se aplican sobre el nuevo Jimny pero sin resquebrajar su carismático espíritu. El todoterreno nipón cuenta con un interior fresco y actual, pero que mantiene intacto el carácter off-road que también trasmite su exterior. Por una parte, podemos apreciar infinidad de innovaciones que buscan adaptar al Jimny a los cánones empleados en los vehículos contemporáneos.

El volante del nuevo todoterreno japonés recibe una importante actualización, en el que no solo se aprecia un diseño más fino y elegante, sino que también apreciamos una botonera enfocada a controlar diferentes funciones del sistema de infoentretenimiento. Encima de este se posicionan dos esferas analógicas, las cuales se encuentran acopladas a dos soportes cuadrados que continúan realzando el carácter retro del nuevo Jimny. Entre ellas, una pantalla digital nos informa de multitud de datos relacionados con el consumo y estado del vehículo de una forma sencilla y útil.

Pero es en la consola central donde podemos apreciar uno de los cambios más significantes, una nueva pantalla táctil de 7″. Esta se encarga de albergar en su interior el sistema de infoentretenimiento, el cual presenta un software sencillo de utilizar pero algo lento en reacciones, un aspecto que se ve compensando con la posibilidad de conectar nuestro smartphone a través de Android Auto o Apple CarPlay. Al mismo tiempo, la navegación y bluetooth también están presentes en el nuevo Jimny, dos sistemas que facilitarán la vida a bordo del todoterreno japonés.

Es cierto que son numerosos los elementos rematados en plástico dentro de esta nueva generación del Jimny, pero esto no quiere decir que sea un punto negativo. La firma japonesa ha sido capaz de ofrecer unos buenos ajustes en el interior de su nuevo todoterreno, buscando ofrecer componentes duraderos y fáciles de limpiar, ya que la concepción del Jimny está pensada para que este pase gran parte de su vida fuera del asfalto.

Con esta premisa, el uso de plástico duro es una mejor alternativa al cuero, ya que encaja perfectamente con la filosofía del Suzuki más campero y permite, como ya hemos mencionado, una limpieza más rápida y sencilla una vez que finalicemos nuestra escapada off-road. Sin embargo, la presencia de este material no resta calidad al nuevo Jimny, ya que encontramos otros componentes que realzan el conjunto del todoterreno como la calefacción en los asientos o el climatizador.

La habitabilidad en el Suzuki Jimny es la esperada en un vehículo de poco más de tres metros de largo, donde nos encontramos dos amplias plazas delanteras y unas traseras algo lastradas por el espacio para las rodillas, pero que permitirán llevar a cuatro ocupantes sin complicaciones. En lo que respecta al maletero nos encontramos con un espacio de carga de 83 litros, una cifra que en una primera instancia suena a poco, pero rápidamente crece hasta los 377 litros cuando abatimos los asientos, los cuales ofrecen un suelo completamente plano y con una superficie de plástico que nos permitirá eliminar el barro y suciedad con más facilidad.

Hora de salir fuera del asfalto

Es cierto que lo prioritario sería dar cabida al comportamiento del nuevo Suzuki Jimny en la carretera, pero su claro carácter off-road me obliga a analizar cómo es conducir al todoterreno japonés cuando el hormigón desparece. La firma nos preparó dos rutas pensadas exclusivamente para poner a prueba la capacidad del Jimny cuando la situación se complica, y de las cuales salió airoso en todo momento sin demostrar el más mínimo síntoma de fatiga.

Suzuki sabe lo que hace cuando se trata de desarrollar un todoterreno puro y duro, y a los hechos me remito después de haber sorteado numerosos obstáculos con el pequeño Jimny. La primera ruta se trataba de una corta pero intensa yinkana repleta de diferentes trazados por los que el todoterreno japonés tuvo que pasar. Entre ellos, se encontraba una pronunciada cuesta preparada para mostrarnos el funcionamiento tanto del control de descenso como la retención en pendientes, que nos permiten facilitar la subida y bajada de cuestas muy inclinadas.

Este sistema en ningún momento mostró una gran intrusión, puesto que su funcionamiento es permisivo y se limita a provocar que la maniobra sea más sencilla de realizar. Los diferentes badenes e inclinaciones que se encontraban en el camino del Jimny sirvieron para poner a prueba su chasis escalonado y sus muelles helicoidales. Como era de esperar, el todoterreno de Suzuki superó con éxito todas y cada una de las adversidades allí presentes, pero era hora de salir al campo, donde los problemas no son tan fáciles de prevenir.

La ruta propuesta por Suzuki le fue como anillo al dedo al nuevo Jimny, un modelo que ha demostrado ser capaz de moverse con total soltura en las situaciones más complejas. Los baches, zanjas, cambios de apoyo, cruce de puentes y tierra eran los sortilegios que ofrecía esta intrépida travesía por el monte, la cual no estaba preparada para cualquier vehículo. Una de las principales novedades de esta cuarta generación del Jimny es la resurrección de la reductora tradicional en forma de palanca, y la cual se ha presentado como elemento imprescindible para practicar off-road.

El nuevo Suzuki Jimny incorpora tres modos de conducción: 2H o tracción trasera para conducción sobre asfalto; 4H, la tracción total y 4L, la tracción total con reductora. Una vez que abandoné la carretera con el nuevo Jimny seleccioné el modo 4H, el cual nos ofrece una mayor tracción y un constante agarre independientemente de la superficie sobre la que nos movamos. Durante los primeros metros repletos de rotos y diferentes desniveles, el todoterreno nipón no mostró ningún tipo de resistencia ni de pérdida de tracción, ya que consiguió salir con éxito de todos los problemas, pero fue cuando accioné la reductora cuando la situación se volvió realmente divertida.

Con la tracción total aún activada y la entrega de más par a las ruedas con adherencia, el Suzuki Jimny reafirmó aún más su innegable condición de todoterreno. Cumplir con éxito la tarea de salir al campo con el Jimny también es gracias al chasis de largueros y travesaños que este presenta, una estructura más clásica pero eficaz, y que ha funcionado una vez más al estar incluida en las entrañas de la cuarta generación del todoterreno de Suzuki.

Al mismo tiempo, unas barras cruzadas y una nueva en “X” se encargan de aderezar el conjunto off-rodad tan exquisito -y en peligro de extinción- que presenta el nuevo Jimny. Los tres apoyos rígidos con muelles helicoidales también cumplen con su función, permitiendo al todoterreno japonés avanzar en todo momento pese a que alguna de las ruedas no esté haciendo todo el contacto posible con el suelo, algo que también es posible gracias a la altura libre al suelo de 21 cm y a sus ángulos de batalla: 37º de entrada, 28º en el centro y 49º de salida.

Pero, ¿es tan bueno en carretera?

Esta es una de las preguntas más recurrentes cuando estamos ante un vehículo con una claro diseño mecánico enfocado al off-road, y la cual se debe aplicar sobre el nuevo Suzuki Jimny. Durante varios kilómetros de autopista, puede conocer otra faceta de este atractivo todoterreno, que busca ofrecer un comportamiento más refinado y suave que en entregas anteriores.

En una primera instancia, nos encontramos con una dirección poco precisa y desmultiplicada, lo que nos generará dificultades a la hora de saber con exactitud lo que sucede en el asfalto. A esto debemos sumarle su altura, la cual es muy cómoda para observar por encima de los demás coches pero que lastra la aerodinámica del nuevo Jimny, provocando balanceos de la carrocería.

Es cierto que el confort de rodadura es notable pese a su chasis y suspensión preparados para afrontar el campo, pero un ligero y constante ruido aerodinámico aparece cuando circulamos a altas velocidades. Sin embargo, sus cómodos asientos y la presencia de multitud de ayudas a la conducción como el reconocimiento de señales, mantenimiento de carril o detector de fatiga se encargan de endulzar la experiencia a bordo del nuevo Jimny.

Por otra parte, debo elogiar a su motor, no solo por ser un rebelde e ir en contra de las modas, sino también por su excelente comportamiento. El nuevo Suzuki Jimny incorpora un corazón atmosférico de cuatro cilindros y 1.5 litros, capaz de rendir 102 CV y 130 Nm de par. Es cierto que no se presentan como unas cifras extraordinarias, pero gracias al bajo peso que declara el todoterreno sobre la báscula -1.090 kilos- y al alegre comportamiento de su propulsor, obtenemos una conducción realmente atractiva.

Alcanzar los 120 km/h no supone ningún problema para el nuevo Jimny, y en ningún momento echaremos en falta la presencia de un sistema de turboalimentación. Al mismo tiempo, este motor será el único disponible para animar al Suzuki Jimny, y podrá asociarse con una transmisión automática de convertidor de par y cuatro relaciones o con una manual de 5 velocidades, siendo esta última la que he podido probar. Muestra un tacto directo y suave, ofreciendo unos recorridos algo largos pero que en ningún momento dificultan la inserción de la marcha oportuna, pero si que se echa en falta una sexta para desahogar el motor y realizar una conducción más sosegada por autopista.

Conclusión

El nuevo Suzuki Jimny ha llegado en un mundo automovilístico donde reinan los SUV y donde escasean los vehículos a la vieja usanza, como es el caso de la última creación de la firma nipona. Con su atractivo aspecto y su pura condición de 4×4, el Jimny llega para romper con todos los esquemas y ofrecer a ese público apasionado por el off-road la opción que estaban esperando.

Con un precio de partida de 17.000 euros, el Jimny llega para inscribirse en tierra de nadie, ya que no hay ningún competidor con unas capacidades para salir fuera del asfalto similares y que entre en el rango de dinero en el que se mueve el todoterreno de Suzuki.

Al mismo tiempo, su buena puesta a punto para afrontar los terrenos más adversos nos permitirá salir con éxito de cualquier situación sin grandes complicaciones y, pese a que no sea el mejor aliado para realizar largos viajes, es capaz de mantener el tipo cuando el asfalto vuelve a ser el terreno escogido para rodar. De esta forma, Suzuki ha vuelto más fuerte que nunca, con un vehículo predestinado a triunfar y con una alta demanda que obligará a los amantes del Jimny a armarse de paciencia hasta poder hacerse con el suyo.

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