Tony Dodgins: «Con el coche adecuado, Fernando Alonso tendría cuatro o cinco títulos mundiales»
Tony Dodgins, autor de Leyendas, analiza el lugar de Fernando Alonso y Carlos Sainz en la historia de la F1 y los grandes retos del campeonato.
La Fórmula 1 atraviesa un nuevo periodo de popularidad en España, impulsado por la continuidad de Fernando Alonso, la trayectoria de Carlos Sainz y la llegada del Gran Premio a Madrid. En este contexto se publica en español Leyendas, una obra de Tony Dodgins editada por Editorial Familiam. El periodista británico repasa en el libro algunos de los pilotos y episodios más importantes del Campeonato del Mundo, desde su nacimiento en 1950 hasta la actualidad. Aprovechamos su publicación para hablar con Dodgins sobre las cualidades que convierten a un piloto en leyenda, la posición histórica de los españoles y los cambios que está experimentando la Fórmula 1.
«Los grandes combinan talento natural e inteligencia»
Highmotor: ¿Qué encontrará el aficionado a la Fórmula 1 en Leyendas?
Tony Dodgins: Me gustaría pensar que el libro ofrece una instantánea de algunos de los pilotos más grandes y de sus hazañas, desde los inicios del Campeonato del Mundo, en 1950, hasta las estrellas actuales.
HM: Después de décadas analizando grandes premios y campeones, ¿qué convierte a un piloto muy rápido en una verdadera leyenda?
T. D.: Las leyendas consiguen resultados: victorias y campeonatos. Los románticos hablan de coraje y valentía cuando se refieren a los pilotos, pero creo que también hay que tener en cuenta la inteligencia. Los verdaderamente grandes parecen combinar un talento natural con una enorme capacidad mental, y Fernando Alonso es un claro ejemplo. Después están los grandes personajes, como James Hunt, y los pilotos especialmente espectaculares, como Gilles Villeneuve.
El regreso de la pasión por la Fórmula 1 en España
HM: ¿Cómo se percibe desde fuera el renovado entusiasmo por la Fórmula 1 que se vive en España?
T. D.: Me encanta ver cómo un país se entrega a un deporte tan grande. Recuerdo las magníficas imágenes de Ayrton Senna y Nigel Mansell con sus ruedas separadas por apenas unos centímetros en la recta de Barcelona, cuando la Fórmula 1 llegó allí por primera vez a comienzos de los años noventa. Después pareció haber un periodo algo más flojo en términos de asistencia, durante el cual el motociclismo atraía a más público. Pero entonces llegó Fernando Alonso y, de repente, entrar y salir del circuito se convirtió en algo completamente diferente. Para los aficionados españoles sería fantástico ver a Fernando con un coche capaz de pelear por el título, si decide continuar, y a Carlos Sainz al volante de un Williams competitivo.

Circuitos históricos frente a grandes espectáculos urbanos
HM: La Fórmula 1 se dirige cada vez más hacia los circuitos urbanos y los grandes eventos. ¿Está consiguiendo conservar su historia y su esencia?
T. D.: Es una buena pregunta y no estoy seguro de que lo esté consiguiendo. Se entiende el deseo de la Fórmula 1 de competir en el centro de grandes ciudades y ofrecer exhibiciones, conciertos y otras actividades, además de la acción en pista. Pero también es necesario mantener circuitos clásicos como Silverstone y Spa. El tiempo avanza, aunque creo que resulta vital preservar los vínculos con el pasado y con la historia de la Fórmula 1. Mónaco es un buen ejemplo. Nunca superaría los criterios exigidos actualmente y, además, suele ofrecer una carrera bastante pobre porque resulta muy difícil adelantar. Sin embargo, su sesión de clasificación es una de las más impresionantes de toda la temporada y su entorno es incomparable.
«Los dos títulos de Alonso no reflejan su talento»
HM: ¿Qué posición ocupan Fernando Alonso y Carlos Sainz entre los grandes pilotos de la historia?
T. D.: Para mí, Alonso es uno de los mejores de todos los tiempos. Sus dos campeonatos del mundo no reflejan fielmente su talento: debería tener cuatro o cinco. Desde 2007, su carrera se ha caracterizado por encontrarse en el lugar equivocado en el momento equivocado. Algunas de sus actuaciones con Ferrari durante la temporada 2012 fueron de un nivel extraordinario, pero el Red Bull era superior.
También hay que admirar su forma física, su dedicación y su motivación. Hoy seguiría ganando carreras si dispusiera del coche adecuado. En algunos sectores se le acusa de generar tensiones dentro de los equipos, como sucedió en McLaren en 2007, pero todos los grandes pilotos saben que deben velar por sus propios intereses. Creo que Carlos está un escalón por debajo, pero no hay nada de qué avergonzarse. Su aportación al equipo, su capacidad técnica y su ética de trabajo son cualidades tan admiradas como su velocidad.
Leclerc y Hamilton, una rivalidad con potencial
HM: ¿Existe en la parrilla actual alguna rivalidad que pueda alcanzar la intensidad de enfrentamientos como los de Senna y Prost o Hunt y Lauda?
T. D.: Creo que la relación entre Charles Leclerc y Lewis Hamilton tiene potencial para ello. Las rivalidades entre compañeros de equipo son siempre las más intensas, porque el piloto situado al otro lado del garaje es el único que dispone del mismo coche y, por tanto, aquel al que debes superar obligatoriamente. Si alguien con tu mismo material consigue vencerte, perjudica tanto tu reputación como tu valor en el mercado. En 2025, Leclerc superó ampliamente a Hamilton, pero en 2026 Lewis está más cerca y Charles ha sufrido demasiados incidentes.
Existe una corriente que defiende que Ferrari debería priorizar a Hamilton porque tiene más puntos. Me parece absurdo porque, en primer lugar, no es el piloto más rápido y, en segundo, Ferrari no está luchando de forma realista por el campeonato. Sin embargo, esa narrativa va ganando fuerza en las redes sociales, aunque carezca de sentido. Puede acabar entrando en la cabeza de Charles y generar tensión dentro del equipo.
El piloto seguirá siendo el protagonista
HM: Los reglamentos y los monoplazas cambian constantemente. ¿Cómo evolucionará la figura del piloto como héroe de la Fórmula 1?
T. D.: Creo que los pilotos siempre tendrán seguidores apasionados, incluso en épocas en las que elementos como la gestión de la energía eléctrica o las carreras con constantes cambios de ritmo hagan que la competición resulte más difícil de entender para quienes no están familiarizados con sus sutilezas. Espero que los responsables del reglamento consigan que los pilotos puedan mostrar con mayor facilidad sus habilidades al límite. Pero la clave es que, sean cuales sean las reglas, continúan haciendo algo que a muchísima gente le encantaría hacer y no puede.
Deja un comentario

El Leapmotor B05 marca un buen ritmo de crecimiento en España
GWM arranca en España con una gama multienergía y precios interesantes
Peugeot 408: nueva imagen y tres opciones de electrificación