23 octubre 2012 Fotos, Pruebas, Todoterrenos / SUV

Pasamos ahora al nivel dos, es decir, segunda parte del Volkswagen Tiguan que estamos probando para vosotros. Prueba que no será aislada, puesto que después del Tiguan vendrá la prueba del nuevo Mazda CX-5, ambos con motor diesel y cambio automático.

Volviendo a nuestro actual protagonista, como ya adelantamos ayer, el Tiguan es un modelo veterano en el mercado, pero eso no significa que sea antiguo ni mucho menos. Hace menos de un año, el Tiguan recibía el restyling correspondiente al año 2012, y esta unidad que probamos es de las primeras con el nuevo look.

Diseño exterior

Los cambios se centran sobretodo en el exterior del coche, con pequeñas variaciones en el frontal, parrilla y nuevos faros que ahora disponen de tecnología LED (opcional) para las luces diurnas. Apunto que son opcionales, porque de serie las luces diurnas son de bombilla y no las tipo LED que son compartidas con modelos como el Touareg.

El restyling también añadió nuevas tonalidades a la gama del SUV más famoso en el mercado alemán, uno de sus mercados más potentes. Mientras que en la zaga, las luces cuentan con tecnología LED y pocos cambios en un modelo con diseño tradicional y sin grandes líneas o diseño futurista, precisamente, este tipo de diseños son los que mejor envejecen con el paso del tiempo.

Uno de los puntos débiles en la zaga es la pequeña luz de marcha atrás, es un detalle de menor importancia, pero debería de tener unas mayores dimensiones.

Diseño interior, habitabilidad y acabados

Cuando nos subimos a un Tiguan, el puesto de conducción nos suena, es el mismo del Golf Plus, eso sí con una posición de conducción algo más elevada. El diseño es sobrio, típicamente Volkswagen, con lo indispensable y presentado todo de manera práctica.

La calidad es correcta, no sobresaliente, sobretodo si tenemos en cuenta que en la parte superior hay plásticos de tacto mullido, pero en la parte inferior ya aparecen plásticos duros, el Golf tiene una mejor terminación interior, en conjunto. Eso sí, las guanteras están todas tapizadas en su interior o tienen fondo de goma, algo que también lo podemos ver en el Golf.

Los asientos delanteros son cómodos, la postura ligeramente elevada nos aporta una buena visibilidad y espacio suficiente como para viajar cómodo en las plazas delanteras. Eso sí, comparado con otros SUV, delante es menos espacioso y la sensación es más parecida a viajar en un compacto que en un SUV.

Mientras que atrás, viajarán cómodamente dos adultos, tres lo harán más justos, y cuenta con algunos elementos prácticos, como la regulación del respaldo de los asientos traseros y desplazamiento individual (en dos piezas).

Esta versatilidad es muy práctica, porque podemos ganar espacio en el maletero o en las plazas traseras según nuestras necesidades en cada momento. Una persona alta, no tendrá problemas para viajar en el Tiguan, tanto delante como detrás, hasta 1,90 metros puede viajar cómodamente.

Huecos y maletero

Que el interior deriva del Golf Plus se nota en el apartado de huecos, porque cuenta con bastantes soluciones prácticas en el interior para guardar nuestras cosas. Hay huecos en la consola central, en el tren central, y en el cofre que hace las veces de reposabrazos.

El maletero cuenta con una capacidad de 470 litros, con los asientos desplazados hacía atrás dejando el mayor hueco posible para los pies. Las formas son regulares, y aún nos permite una buena capacidad de carga, dentro de lo normal en el segmento de todocaminos.

En la tercera parte analizaremos el equipamiento del Tiguan, los precios y nuestra valoración general sobre el modelo.

Fotos | Diego G. Moreira


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  1. Bitacoras.com 23 octubre 2012

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