Audi A5 Coupé 3.0 V6 TDI 240 CV Quattro, a prueba (I)

Audi A5 Coupé 3.0 V6 TDI 240 CV Quattro, a prueba (I)

Escrito por: Diego G. Moreira    31 octubre 2011     4 Comentarios     4 minutos

Este título tan largo entre motor, versión y tracción nos da una idea del deportivo al que nos ponemos al volante en esta ocasión. El Audi A5 no es un modelo nuevo en la gama de fabricante alemán, pero hace poco ha recibido algunos cambios que le confieren un diseño más actual, siendo un modelo muy vigente e interesante desde el punto de vista del diseño, prestaciones y espacio.

Dentro de la extensa gama de motores del Audi A5 elegimos el potente, prestacional y al mismo tiempo equilibrado tres litros V6 de 240 CV asociado a la tracción integral Quattro. Este motor es una simbiosis perfecta para este modelo porque conseguimos un binomio interesante entre prestaciones y economía de uso, al mismo tiempo que su tracción integral y su potencia nos hacen disfrutar de cada trayecto.

Motor y prestaciones

Como ya adelantamos el Audi A5 Coupe que probamos escondía bajo el capó el motor 3.0 V6 TDI de 240 CV que iba asociado a una caja de cambios S Tronic de siete marchas con un funcionamiento intachable. Este potente bloque V6 de tres litros es un viejo conocido dentro del Grupo Volkswagen, tanto nos lo podemos encontrar en un Porsche Cayenne diesel como en un VW Touareg como en la gama Audi.

La mayor cualidad del motor es su suavidad, hablamos de un bloque de seis cilindros en V lo que ya es cierta garantía de suavidad al volante, pero nada más encender el A5 y ponernos en marcha, vemos como el empuje es contundente pero al mismo tiempo suave.

Desde poco más de 1.500-1.800 r.p.m. ya notamos el empuje del motor siendo fuerte y contundente hasta llegar cerca de las 4.500 r.p.m., por lo tanto hablamos de un motor con muy buena respuesta desde bajas vueltas. Cuando hablo de empuje fuerte, la mejor cifra que lo atesora es su par motor de 500 Nm (entre 1.400-3.250 r.p.m.), con una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 6,1 segundos.

Tampoco nos podemos olvidar de la caja de cambios S-Tronic cuenta con siete relaciones, destaca por su rapidez y buen funcionamiento, puesto que no podemos olvidar que se trata de una caja de cambios de doble embrague. Dispone de levas en el volante y de un modo Sport que nos mantiene más revolucionado el coche (sobre 2000-3000 r.p.m.) para una respuesta mucho más inmediata a las órdenes del acelerador.

Comportamiento

Hay un elemento que nos asegura el sobresaliente comportamiento del Audi A5, se trata de la tracción integral Quattro, que en esta versión viene de serie, y que pone el broche de oro al comportamiento y empuje de este motor.

La capacidad de tracción del A5 es impresionante, nosotros sólo tenemos que pisar el acelerador y controlar el volante, puesto que el coche se encarga de transmitir toda esa potencia a las ruedas sin que notemos ni la más mínima pérdida de adherencia.

Si eso lo extrapolamos a una conducción en carretera típica de un puerto de montaña o entre curvas, tenemos un vehículo divertido, potente y que mantiene de manera sobresaliente el tipo en estos trazados. Opcionalmente podemos controlar la respuesta de la dirección, suspensión y motor/cambio desde un mando en el salpicadero.

Tenemos tres modos: dinamic (dirección más dura, suspensión firme y mayor rapidez del acelerador), confort (que prima el confort interior, dirección y suspensión más suave) e individual (podemos seleccionar nosotros los parámetros).

Hablando de la suspensión, en nuestra unidad de pruebas era regulable, y ofrecía un tacto firme que denotaba estabilidad en cualquier situación. Eso sí, a la hora de pasar por zonas en mal estado, baches y demás, no llegaba a comprometer el confort interior pero hay modelos similares que cuentan con un esquema de suspensiones más cómodo.

Finalmente tenemos la dirección que como ya comentamos disponía de dureza variable y estaba a la altura del conjunto, al igual que el equipo de frenos que cumplían correctamente su función y controlaban sin problemas los 240 CV de su motor.

Consumos

Durante nuestro recorrido habitual en autopista de 1200 km hemos conseguido un consumo medio de 6,3 litros a los 100 km, una cifra muy buena si tenemos en cuenta la potencia del coche y que hablamos de un motor de seis cilindros.

En carretera el Audi A5 tenía un consumo que rondaba los 7 litros a los 100 km, en nuestro recorrido habitual. Tras varias pruebas en carretera conseguimos bajarlo hasta los 6,8 litros, pero lo normal es que el consumo en carretera se sitúe entre los 8-7 litros a los 100 km.

Finalmente tenemos el ciclo urbano, de nuevo en nuestro recorrido habitual de pruebas y en Vigo, ciudad poco lineal, conseguimos un consumo medio entre 12-14 litros a los 100 km.

En la segunda parte de la prueba nos centraremos en el diseño exterior, habitabilidad interior, así como la calidad y los materiales del Audi A5.

Fotos | David Taboada

un comentario

  1. Pedro dice:

    ¿Dónde hicisteis esas fotos?

    El mar, qué lejos queda.

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