BMW Serie 1 Cabrio 118d, prueba (II)

BMW Serie 1 Cabrio 118d, prueba (II)

Escrito por: Diego G. Moreira    30 noviembre 2011     2 Comentarios     5 minutos

BMW Serie 1 Cabrio con la motorización diesel de dos litros y 143 CV es el protagonista de nuestra prueba. Todo lo relativo a motor, prestaciones y comportamiento del BMW Serie 1 Cabrio lo hemos visto en la primera parte de la prueba, donde también podrás consultar los consumos del coche.

En la segunda parte de la prueba nos vamos a centrar como de costumbre en el diseño, interior y habitabilidad. También repasaremos los acabados interiores y el espacio, porque no podemos olvidar que estamos ante un cuatro plazas, las traseras algo justas pero que nos hacen salir de cualquier aprieto siempre que las necesitemos.

Diseño exterior

El BMW Serie 1 ha sufrido una renovación en el aspecto de diseño (así como otros cambios) pero de momento no ha llegado la nueva línea exterior al coupé y al cabrio que siguen manteniendo el diseño clásico. Según los responsables de la marca no tardará en adecuarse a los cambios de su hermano de tres y cinco puertas, la mayor duda la tendremos en como resuelven la zaga.

Pero nosotros nos vamos a centrar en el diseño actual, con el frontal típicamente BMW y donde destacamos la deportividad del paragolpes o sus faros, que opcionalmente puede ser bi-xenon direccionables y con función de luces largas automáticas, eso sí, para cualquiera de las opciones comentadas nos tocará sacar la billetera.

BMW se ha decantado por una capota de lona, todo un signo de elegancia en un cabrio, puesto que mantiene las raíces más tradicionales, frente a los techos duros retráctiles. La combinación de colores entre la capota y el coche le aporta un plus de elegancia, y la insonorización interior es correcta, aislando tanto de los ruidos aerodinámicos y de las condiciones exteriores.

Finalmente en la zaga destacan los faros que incorporan tecnología LED, al igual que las diferentes luces exteriores situadas en las manetas de las puertas que nos dan la bienvenida cuando abrimos nuestro cabrio.

Las llantas en nuestra unidad de pruebas eran de 215/40 R18 delante y 245/35 R18 detrás.

Diseño interior, espacio y calidades

Sobriedad es la palabra que mejor define al interior del BMW Serie 1 Cabrio, sólo las inserciones en madera le aportan un toque diferente a un salpicadero que no destaca por un diseño especialmente llamativo, pero al menos tenemos todos los mandos cerca y su practicidad está fuera de toda duda.

Pocos mandos encontramos en la consola central, sólo climatización y algunos de la radio. ¿Entonces como controlamos todo el sistema de navegación y entretenimiento del Serie 1 Cabrio? Pues desde el joystick a modo de rueda situado en el tren central con el que podemos controlar todas las funciones, menús y demás elementos del sistema multimedia.

Por sobriedad también destaca la instrumentación, sencilla, simple y completa, puesto que dispone del ordenador de abordo con múltiples funciones, que además se completa desde el sistema de navegación.

Los asientos delanteros ofrecían una buena sujeción lateral, recogiendo muy bien el cuerpo y siendo cómodo, por otra parte desde el asiento del conductor la visibilidad era correcta con la excepción de la trasera, con una luneta de pequeñas dimensiones.

Las plazas traseras no destacan por ser espaciosas, pero hay espacio suficiente para las piernas, contaban con apoyabrazos en los laterales y eran cómodas, la única pega que podemos encontrar es la altura condicionada por la capota.

La calidad en general era muy correcta y a la altura de la marca, destacaba especialmente la parte superior del salpicadero con materiales de calidad y agradables al tacto, las puertas también destacaban por la calidad y hasta la guantera contaba con materiales de calidad y estaba bien acabada. Mientras que en la parte inferior del salpicadero hay visibles plásticos más duros y de peor calidad.

Maletero y huecos

Empezamos repasando los huecos y diferentes guanteras que hay en el interior del Serie 1 donde podemos guardar nuestras cosas, tiene varios huecos en el tren central y también contaba con unas guanteras en las puertas bastante grandes. Pero lo que es poco práctico, sobretodo si se viaja acompañado es el apoyabebidas portátil que se ancla en el tren central, además si no lo queríamos apenas entraba en ningún hueco, porque la guantera es pequeña y en las puertas molestaba, entonces era bastante incómodo dicho portabebidas.

En el apartado de maletero no podemos olvidar que estamos ante un vehículo cabrio, es decir, guarda la capota en el maletero y por lo tanto perdemos algo de capacidad de carga. Para poder descapotarlo, tiene que estar desplegada una caja bajo el techo del maletero donde se guarda la capota, no ocupa mucha espacio sobretodo si lo comparamos con un techo duro retráctil, pero se nota cuando tenemos que guardar una maleta algo abultada o la compra.

La capacidad del maletero es de 305 litros, y si lo descapotamos desciende la capacidad hasta los 260 litros. Aun así tiene más capacidad que un Mini por ejemplo, o los 255 litros de maletero de un Audi A3 Cabrio.

En la tercera parte de la prueba nos centraremos en el equipamiento, repasando el de seguridad, también veremos los precios y como siempre nuestra valoración general del modelo.

Fotos | David Taboada

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