Consejos y recomendaciones sobre cómo conducir con nieve

Miguel Lorente     14 diciembre 2018     4 min.
Consejos y recomendaciones sobre cómo conducir con nieve

No habrá dos situaciones iguales pero, al menos, queremos darte unos consejos o recomendaciones sobre cómo conducir con nieve.

No es lo mismo conducir con nieve recién caída que conducir sobre nieve compacta. No es lo mismo conducir sobre la nieve en una superficie pavimentada que sobre caminos nevados. No es lo mismo conducir un coche de tracción delantera, propulsión o tracción integral y menos sobre nieve, por eso no hay una guía definitiva pero siempre caben destacar unas recomendaciones genéricas para que este fenómeno estacional nono n pillé por sorpresa y nos meta en una situación comprometida.

Conducir con nieve con seguridad es posible

Por eso, el primer consejo, como ya comentamos en el artículo de cómo conducir con niebla es informarse sobre la predicción meteorológica. La AEMET ofrece en su página web la previsión de hasta siete días y los avisos sobre temporales o inclemencias destacados. Además la propia Dirección General de Tráfico y los medios de comunicación difunden avisos sobre estos partes o incidencias.

Los coches nuevos suelen disponer de diferentes modos de conducción, más allá de los modos Eco o Sport, otros disponen de configuraciones específicas para trayectos sobre superficies deslizantes o, directamente, conducir sobre nieve. El manual de usuario describirá cómo seleccionar o configurar la respuesta del vehículo en caso de circular con nieve

Igualmente, el correcto estado del vehículo resulta fundamental. Desde el líquido de refrigeración o anticongelante, pasando por las escobillas del limpiaparabrisas, el sistema de iluminación exterior sin olvidar el estado de los neumáticos.

Más allá de ser uno de los aspectos esenciales en las revisiones de la nueva ITV, la adecuación de las ruedas a la superficie a la que van a tener que aferrarse resulta vital cuando más complicado sea el firme. Los neumáticos de invierno y los neumáticos all season resultan determinantes a la hora de garantizar una mejor respuesta al conducir con nieve. En caso de necesidad, se puede bajar la presión (desinflar) ligeramente las ruedas para ganar mayor superficie de contacto.

Cómo conducir con nieve

Por eso, al conducir sobre nieve, los movimientos del volante tienen que ser suaves y progresivos. La coordinación respecto de la velocidad de giro de las ruedas resultará clave para un desplazamiento correcto hacia la trayectoria deseada. Circular sobre nieve en marchas largas a bajas revoluciones favorece el agarre de los neumáticos, ganando tracción.

Anticipar la trazada cuando sea posible es un factor muy importante ya que, adecuando la velocidad y el radio de giro, aumentará la eficacia al conducir con nieve en una curva.

Para frenar sobre nieve es recomendable dejar que el coche decelere mecánicamente, en caso de tener que usar el freno, el accionamiento y la presión sobre el pedal deben ser acordes con los movimientos de la dirección y de giro de las ruedas: suaves y progresivos también, evitando el bloqueo de las ruedas, gestionando siempre la distancia de seguridad que deberá aumentar respecto de la que se mantuviera en situaciones meteorológicas idóneas, y pisando con suavidad el freno manteniendo las ruedas rectas ya que hacerlo con las mismas orientadas a cualquiera de los lados, aumenta el riesgo de perder la trazada o sufrir subviraje.

Y ¿qué hacer si te quedas bloqueado en la nieve…?

Si el coche se ha quedado bloqueado en una vía sin posibilidad de desplazarse de forma autónoma habrá que barajar la posibilidad de activar el protocolo PAS (Proteger-Avisar-Socorrer) o recurrir a la compañía de asistencia en carretera, en caso de disponer de este servicio

De ser una detención obligatoria marcada por la autoridad competente, se deberán seguir sus instrucciones y reanudar la marcha cuando así lo establezcan, mientras tanto habrá que evitar riesgos debidos por las bajas temperaturas.

Cómo conducir con nieve

Carburante, mantas y algún tipo de alimento no perecederos y agua serán los aliados en estas situaciones de emergencia, elementos esenciales del kit de emergencia básico que debería llevarse en el coche.

El depósito lleno de gasolina o gasóleo permitirá gestionar el uso moderado de la calefacción en caso de tener que quedarse bloqueado dentro del coche. Llegado el momento, el sistema de climatización compensará el frío exterior y, aunque los vehículos electrificados utilizan la energía eléctrica para la calefacción o el aire acondicionado, los motores de combustión necesitarán de hidrocarburos que quemar y con los que generar calor que llevar al habitáculo.

Para combatir el frío dentro del coche y, no solo si se da la circunstancia de consumir el depósito de combustible, contar con mantas o ropa de abrigo será un gran aliado.

Viajar con agua y alimentos que puedan consumirse sin necesidad de ser cocinados o no perecederos como puedan ser frutos secos o barritas energéticas evitará riesgos mayores.

 

 

 

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