Consejos para conducir seguro por la nieve

Consejos para conducir seguro por la nieve

Escrito por: Victor Alós Yus   @sepelaci    24 diciembre 2014     2 minutos

Parecía que no iba a llegar nunca, pero el invierno ha llegado con toda su contundencia. En muchos puntos de nuestro país va a hacer acto de presencia la nieve y nos vamos a encontrar con carreteras cubiertas por ella, por lo que conviene que repasemos unos pocos consejos para conducir con seguridad pese a encontrarnos con este problema.

Lo principal es que el coche esté en condiciones y en perfecto estado. Además de la importancia de que la mecánica esté lista para afrontar este reto, hay que recordar que los nervios templados del conductor son también fundamentales para evitar cualquier situación de peligro que se pueda producir.

La conducción se ha realizar con cuidado y precaución, incidiendo en la previsión de cualquier situación inesperada algo más de lo normal. Hay que conducir con suavidad y adecuando la conducción a las condiciones de la carretera y la climatología.

Si la carretera está cubierta de hielo o nieve, una velocidad inadecuada o una conducción agresiva puede provocar deslizamientos, inestabilidad del vehículo y un conducción poco segura. Así que hay que evitar manejar el volante con movimientos bruscos y evitar acelerar y frenar de golpe.

En el momento de arrancar el coche en un firme con nieve, hay que mover en segunda, para evitar que las ruedas motrices patinen y tengan mayor agarre en el momento de comenzar el movimiento. Al frenar es mejor elegir una recta, ya que si se frena en una curva, ya que es un terreno muy inestable y se frena mejor. Y sobre todo, hay que ayudarse del motor para reducir la velocidad y evitar el uso del freno de forma súbita.

Si existen placas de hielo en la carretera, hay que reducir la velocidad todo lo posible y avanzar muy lentamente. Para hacerlo, mejor utilizar el freno motor y evitar frenar para que no se produzca un deslizamiento inesperado. Si hay nieve, hay que evitar hacerlo por las huellas dejadas por otros vehículos. Estos rompen la nieve y el agua puede congelarse, creando hielo.

En España no tenemos costumbre de cambiar los neumáticos en cada estación. Los neumáticos pensados para el verano no son los más adecuados para el invierno, así que hay que tenerlo en cuenta. Lógicamente, no es necesario cambiarlos si solo se va hacer un desplazamiento aislado a una zona con riesgo de nieve o hielo, pero hay que ser consciente de que el comportamiento del coche será distinto y no tan eficiente.

Como mínimo, hay que comprobar que tienen la presión adecuada y que no tienen ningún problema en su superficie para asegurar el máximo agarre posible.

Con estas recomendaciones, seguro que evitarás cualquier problema y el paso por carreteras cubiertas de nieve será motivo de celebración y no para tener alguna sorpresa desagradable.

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