La Opel Zafira ahora también disponible con motor diésel 2.2 litros y 180 CV
<p>La motorización diésel de la Opel Zafira se ve mejorada para pasar a incorporar un bloque de 2.2 litros y 180 CV que también estará disponible para la Vivaro</p>
Aunque parece que los motores diésel están desapareciendo, Stellantis está trabajando en el lanzamiento de nuevos motores de este tipo para sus modelos.
Hace solo una década, los modelos con motores diésel eran muy populares y su número de matriculaciones alcanzaba más de un 50% de las ventas a nivel global. Pero este año pasado, en 2025, el porcentaje se redujo hasta menos del 10% en muchos países europeos. Pero aunque este tipo de motores ha sufrido un rechazo muy alto a causa de varios factores, parece que se resisten a desaparecer.
Al parecer, Stellantis quiere volver a introducir los motores diésel en el mercado europeo. Para ello, ha anunciado el desarrollo y fabricación de siete nuevos motores diésel para alguno de sus modelos. Aunque parezca una jugada arriesgada, con un mercado de estos motores a punto de desaparecer, tiene mucho sentido en el escenario actual.

El diésel siempre ha sido la opción elegida por muchos usuarios que requerían un uso continuado y de larga distancia. Flotas de transporte, familias que utilizan mucho el vehículo y profesionales que necesitan hacer viajes muy largos optaban por esta motorización ya que el consumo de combustible es menor y la autonomía es superior al de gasolina.
En este momento, los SUV, los monovolúmenes (que están volviendo al mercado poco a poco) y las berlinas de gama alta son los que suelen utilizar este tipo de motores y los que pueden aprovecharse de la última tecnología aplicada a ellos. Esta tecnología permite que se puedan fabricar motores diésel que tengan menores emisiones contaminantes y puedan ajustarse a las nuevas normas.
Esto está en las manos de los grandes fabricantes europeos, que tienen mucha experiencia en el sector y han realizado inversiones importantes en el pasado para avanzar en este sentido. Los fabricantes chinos no pueden afrontar esas inversiones y se quedan fuera del segmento diésel, cosa que pueden aprovechar, por ahora, los europeos.
La estrategia de Stellantis se va a orientar a seis marcas: Citroën, Peugeot, Fiat, Opel, DS Automobiles y Alfa Romero. Los motores diésel irán dirigidos a los vehículos familiares y los SUV de gama alta. En estos segmentos hay muchos conductores que no están preparados para la transición hacia la movilidad eléctrica y así mantendrán una cuota de mercado importante frente a sus competidores.
Esto permitirá contar con una variedad bastante extensa y podrán seguir vendiendo modelos que están yendo hacia la electrificación con costes más competitivos hasta que la transición a la movilidad sostenible esté disponible para todos. Además, los más reacios a comprar un coche eléctrico podrán disponer de un vehículo que tenga un menor gasto en combustible y ofrezca una buena autonomía.
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